El dirigente criticó la falta de gas en el sector Evita Perón, irregularidades en las mensuras y la falta de mantenimiento de calles. Ante este escenario, adelantó una reunión clave para este viernes donde se definirán medidas de fuerza, que podrían incluir una marcha al edificio municipal el próximo lunes, exigiendo obras de infraestructura y un trato igualitario para todos los barrios de Comodoro.
El malestar en los barrios de la zona sur continúa escalando y amenaza con trasladarse a las puertas del municipio. Roberto Varela, referente del barrio Máximo Abásolo, lanzó duras críticas contra las gestiones municipal y provincial, denunciando una postergación histórica que ha llevado la paciencia de los vecinos al límite. «Estamos abandonados por la gestión municipal y provincial; no obedecen con notas, no obedecen con palabras y están desviando los fondos», disparó el dirigente en declaraciones radiales.
El foco del conflicto radica en lo que el vecinalismo percibe como una «doble vara» estatal: la comparación entre las soluciones urgentes para crisis recientes y el olvido de problemas crónicos. Varela contrastó la celeridad para los damnificados del cerro Hermite con la realidad de su sector: «¿Por qué tenemos que pagar nosotros las cosas que le pasan a otros? Estoy dolido porque tengo gente que hace 20 años está esperando un servicio y no se lo dan». En ese sentido, recordó que todavía existen vecinos damnificados por la catástrofe climática de hace siete años que no han recibido respuestas definitivas. «Tengo gente que está viviendo en un tráiler de 4 por 6 desde el 2017 y no le han dado una puta solución», sentenció con crudeza.
La falta de infraestructura esencial es el motor de las medidas de fuerza que se avecinan. Según detalló el vecinalista en diálogo con Radiocracia, la situación en el sector Evita Perón es crítica, con un centenar de familias que aún no cuentan con conexión de gas natural pese a gestiones previas que quedaron en la nada. «Tengo 100 familias sin gas. Les cobraron la plata de la mensura y resulta que nunca fue asentada», denunció Varela, quien también vinculó la rapidez de ciertas entregas de viviendas a beneficios para familiares de funcionarios: «Están usando la política para dar solución a la gente; que los familiares de los políticos estén siendo beneficiados y a la gente la estén dejando afuera».
Ante este escenario de «abandono», el dirigente anunció que el próximo viernes se llevará a cabo una reunión clave con distintos sectores del barrio para definir los pasos a seguir. De no obtener respuestas concretas por parte de las autoridades, el lunes iniciarán un plan de lucha. «El lunes posiblemente marchemos hacia la Municipalidad», advirtió, al tiempo que hizo un llamado general a sus pares para recuperar la combatividad de décadas pasadas. «Les pido que todas las vecinales nos pongamos de pie. Seamos como en la época de Villagrán o Gatti, cuando no nos importaba nada y tomábamos la cooperativa o la municipalidad», concluyó.
