Los cadáveres de tres hombres y una mujer estaban en el interior de un Mercedes Benz, frente al estadio de San Lorenzo. Sospechan de un ajuste de cuentas vinculado a mafias narco que operan en la zona.
La peligrosa Villa del Bajo Flores vuelve a ser noticia luego de un nuevo ajuste de cuentas entre bandas de narcotraficantes. Esta madrugada, cuatro jóvenes fueron hallados asesinados a tiros en la cabeza adentro de un auto de lujo en la Villa 1-11-14 del barrio porteño.
Las víctimas se encontraban en el interior de un coche Mercedes Benz 190 estacionado en la Manzana 9 del asentamiento, frente al estadio del club San Lorenzo, a la altura de avenida Perito Moreno al 2000.
Fuentes policiales informaron que se trata de tres hombres y una mujer, de entre 20 y 25 años, a quienes hallaron asesinados cerca de la medianoche. El vehículo estaba dentro del asentamiento, detenido en una calle interior, distante unos 150 metros de la avenida Perito Moreno (foto).
En la causa tomó intervención el fiscal de Pompeya, Adrián Giménez. En un breve contacto con la prensa, el funcionario judicial dijo que se estaba informando sobre lo que sucedió y que por el momento «no podemos hacer ninguna conjetura».
Este nuevo episodio se produce pocos días después de que un ex asesor del Ministerio de Seguridad, Jorge Rodríguez, junto al legislador Gustavo Vera, denunciaran la existencia de un territorio liberado en ese asentamiento, donde hay 10 laboratorios en los que se produce clorhidrato de cocaína de máxima pureza.
Según el propio Rodríguez, la estructura es manejada desde su prisión domiciliaria, en Nordelta, por el peruano Marco Estrada González, el capo narco más poderoso del país.
Los informes del ex investigador del Ministerio de Seguridad prueban que el equipamiento de la organización del capo narco supera ampliamente a la Gendarmería. Según la presentación en la Justicia, la Villa es custodiada por 300 «soldados» armados con FAL, AK 42, AK 47, Uzi y mini Uzi.
