La mesa política del Partido Municipal expresa su profunda preocupación respecto del servicio público de salud brindado por el Hospital Regional.
A raíz de la renuncia de los Directores del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, del cuerpo de cirujanos y el colapso en la capacidad de atención de la guardia de pediatría, la mesa política del Partido Municipal Fuerza Comodorense a través de sus candidatos han expresado su visión sobre el conflicto:
“Fuerza Comodorense destaca que la Salud Pública, la Educación y la Seguridad son competencia y obligación principal del Gobierno Provincial.
Sin perjuicio de ello a nivel municipal las Organizaciones Políticas tienen el deber de alertar a las autoridades sobre la situación que padecen los comodorenses en general y los sectores más vulnerables en particular, que son en definitiva los que no pueden utilizar los medios económicos necesarios para atenderse en otras localidades.
Al respecto el candidato a primer concejal Juan Martín Hammerschdmit manifestó “Debemos tener presente que en materia de salud hay un sector que piensa en la rentabilidad, en la lógica empresaria de acumular riqueza, y otro sistema que cree en la salud como un objetivo comunitario trascendente, de bien común. Allí se ubica el Hospital Regional. Puestos a elegir entre los dos grupos, Fuerza Comodorense decide apostar por la salud para todos, pública y gratuita. Muchas veces debemos estar atentos porque quienes tienen la obligación de velar por la salud pública, ejecutan acciones irreflexivas que empobrecen al sistema, generan conflictos y enriquecen aún más a las clínicas privadas”
El partido entiende que la declaración de emergencia en materia de salud, es una herramienta administrativa que tiene por efecto permitir ejecutar el gasto público por fuera de las normas presupuestarias habituales.
Quizás sería más sencillo dotar al hospital de los recursos económicos y materiales necesarios para su funcionamiento, y no esperar que se desate una crisis para recurrir a mecanismos de urgencia y excepción.
La renuncia del personal de Dirección es el reflejo de un abandono material que complica la gestión de la salud, aun en sus necesidades más básicas.
Resulta claro el contraste con la situación de los hospitales de Trelew y Rawson. Por último entienden que era de esperar que frente a una denuncia penal, la reacción de los médicos cirujanos no sería otra que volcarse enteramente a la profesión en el sector privado.
Finalmente el propio estado terminará contratando por vías excepcionales en las clínicas privadas, las prestaciones que hubieran correspondido ejecutar con personal propio en el Hospital Público.
