A partir de los recientes indicadores elaborados por la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el dirigente advirtió que la tasa de desempleo en la urbe petrolera escaló a cerca del 15%, registrando alrededor de 15 mil despidos entre directos e indirectos.
La masiva concurrencia ante búsquedas laborales mínimas refleja la gravedad de una crisis estructural que requiere, según las centrales obreras, el diseño inmediato de políticas públicas participativas.
La situación del empleo en la cuenca del Golfo San Jorge atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años, caracterizado por una marcada retracción de la actividad y la pérdida sostenida de puestos en diversos sectores productivos y de servicios. En diálogo con Radiocracia, el dirigente sindical y legislador Gustavo Fita trazó un panorama preocupante sobre la realidad socioeconómica local, respaldado en las mediciones de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco que ubican a Comodoro Rivadavia cerca de un 15% de desocupación, marcando un drástico quiebre respecto al perfil histórico de la ciudad.
Del liderazgo en empleo a la masividad en la demanda laboral
El representante gremial contrapuso el escenario actual con los indicadores de años anteriores, cuando la ciudad figuraba entre los aglomerados urbanos con menores índices de desempleo del país. Según el análisis de la central obrera, la combinación de políticas de ajuste a nivel nacional y la desaceleración productiva provincial generaron la pérdida de más de 15 mil puestos de trabajo directos e indirectos, derivando en que cualquier búsqueda laboral comercial o eventual reciba respuestas masivas de miles de aspirantes para cubrir apenas un puñado de vacantes.
«Estamos en una situación muy crítica en nuestra ciudad donde los números arrojados por la Universidad Nacional de la Patagonia dan claramente una desocupación cercana al 15%. Pasamos de estar en el ranking de las ciudades con menos desocupación a estar entre las de más despidos. Hay más de 15 mil afectados directos e indirectos de distintas actividades, y eso genera que cada vez que hay una mínima posibilidad de empleo haya miles de personas tratando de conseguirlo. Es una situación gravísima para la economía local», advirtió Gustavo Fita.
Políticas públicas y articulación multisectorial
Ante este panorama, desde la conducción de la CGT recalcaron que la salida a la crisis no vendrá de la mano de soluciones individuales ni del libre juego del mercado. Fita remarcó la urgente necesidad de reactivar la mesa de concertación local y provincial, donde el Estado asuma un rol promotor indispensable para coordinar acciones con el sector empresarial y los gremios, con el objetivo primordial de diversificar la matriz productiva y generar nuevas oportunidades de inserción laboral.
Finalmente, el dirigente sindical ratificó que las organizaciones obreras mantendrán el estado de alerta y acompañamiento hacia los trabajadores desocupados y suspendidos de la región. El objetivo prioritario de las centrales sindicales será llevar esta problemática al centro del debate político para que se instrumenten medidas de contingencia que permitan amortiguar el impacto social en las familias comodorenses mientras se desarrollan proyectos de desarrollo de mediano y largo plazo.
