Pese a la designación de Carlos Flaquier como “mediador” por parte de la Federación Argentina de Petróleo y Gas Privado, el convulsionado y complejo conflicto desatado hace 26 días en la zona norte de Santa Cruz no tenía hasta anoche una clara vía de solución. La sede central del sindicato de base en Caleta Olivia continuaba tomada y los yacimientos paralizados.
Al mismo tiempo, altos referentes de organismos estatales, tanto nacionales como provinciales motorizaban sus buenos oficios en diversos escenarios y se sucedían reuniones en Buenos Aires, Caleta Olivia, Cañadón Seco y Comodoro Rivadavia.
En el hotel Lucania de la ciudad chubutense, el gobernador Daniel Peralta, junto al jefe de Gabinete de Ministros de Santa Cruz, Pablo González; el intendente de caletense, Fernando Cotillo; y dos funcionarios del Ministerio de Planificación Nacional, mantuvieron un extenso encuentro con Carlos Flaquier para buscar nexos que conlleven a la superación de la huelga que hoy ingresa a su vigésimo sexto día y a la toma del sindicato acontecida en la madrugada del domingo.
El reemplazante
Este conflicto también deparó una efímera función a Roque Vitale –el interventor designado por el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada–, quien se enteró ayer por la mañana y por medios radiales que lo reemplazaba un hombre de la Federación de gremios petroleros dado que recién por la tarde recibió la resolución 402 por la cual se lo desafectaba de la función específica.
Enterado de esa circunstancia, Flaquier aclaró que él no venía a reemplazar a nadie, sino a cumplir una misión que le encomendara Federación y aclaró que lo hacía en carácter de “mediador” y no como “interventor”.
Pero no fue al edificio tomado sino que invitó a algunos voceros, entre ellos miembros de la comisión directiva desplazada, a charlar en un lugar apartado, el cual probablemente haya sido la confitería del hotel ubicado en inmediaciones del puerto Caleta Paula.
Luego, a mediodía, el ex integrante de la comisión directiva del sindicato petrolero de base de Chubut, acudió al Lucania Palazzo Hotel de Comodoro donde mantuvo un extenso encuentro con el gobernador, el intendente y otros funcionarios ya citados.
Al mismo tiempo, estaba en contacto con Roberto Roberti, el líder de la Federación, que en Buenos Aires mantenía reuniones con otros ex dirigentes del gremio santacruceño, entre ellos Rubén Retamozo, también en procura de hallar una vía de solución al paro.
Con cautela
“En esto tenemos que ser cautos”, expresó Flaquier a la hora de ver los dos frentes del conflicto, señalando además que “he dejado algunas inquietudes a quienes están dentro del sindicato y les pedí que reflexionen y que tiren propuestas para saber qué es lo que piensan y después analizar si son factibles o no”.
En ese mismo marco indicó que al promediar la jornada esperaba conocer los resultados de la reunión que se celebrada en Buenos Aires “para consensuar las dos propuestas que cruzaremos con Alberto Roberti, nuestro líder gremial, y luego avanzaremos sobre algo concreto”.
“Los compañeros piden la renuncia de (Héctor) Segovia y Retamozo y que se le garantice al cuerpo de delegados que mantendrán fueros sindicales continuando con la negociación del Convenio Colectivo de Trabajo tratando de instalar en la mesa de discusión y el pago de los días caídos”, agregó.
Sostuvo además que se tratará de buscar el “mal menor” entre las partes y “consensuar una salida que nos sirva a todos, sobre todo a los trabajadores porque conocemos las inclemencias del tiempo y que tienen a sus familias inquietas por la seguridad propia y económica porque a fin de mes hay que afrontar los costos de la canasta familiar”.
A su criterio, “nada es imposible, somos optimistas en tratar de arribar a un acuerdo con el menor daño posible. Además –-acotó– somos muy conscientes del perjuicio y por eso nos movilizamos con el Ministro de Planificación y el gobernador de Santa Cruz porque sabemos que esto acarrea problemas importantes y ya se nota en las arcas provinciales. Si no hay recaudación inclusive se va a complicar el pago de los empleados públicos”.
(El Patagónico)

