Félix falleció a sus 82 años tras pelear contra una enfermedad y su pérdida dejó decenas de mascotas sin sustento.
El vecino de Palazzo se encargaba de alimentar y mantener a casi 50 perros y gatos que paulatinamente fueron dados en adopción, pero aun restan varios más.
«Se fue alguien humilde, pero gigante de corazón. Dejó huella en cada animal que cuidó y en cada uno de nosotros que tuvimos la suerte de conocerlo», destacaron mascoteras que pudieron conocerlo.
Además, se solicitó a la comunidad colaborar adoptando a los animales que hoy ya no tienen un plato de comida y un hogar asegurado como cuando estaban con Félix.
Imagen: @saint_martin_ok
