Esta situación ha generado un «efecto cascada» que afecta directamente al comercio local, con cierres de establecimientos y una marcada caída en las ventas.
El intendente comodorense analizó la compleja situación económica que atraviesa la ciudad, vinculada estrechamente a la realidad de la industria petrolera y el contexto nacional. Macharashvili fue tajante al señalar que el alto valor del barril no se traduce hoy en beneficios directos para la ciudad.
“Hoy el crudo está a más de 100 dólares, pero eso no implica que haya mayores inversiones acá o mayor rentabilidad. Lo que cayó es que en esta Cuenca bajaron las inversiones y bajaron las fuentes laborales”, explicó el jefe comunal.
Según su visión, este fenómeno rompió la idea de que Comodoro estaba protegida por el petróleo: “Eso impactó mucho donde obviamente se cayó el consumo y eso implica que muchos comercios estén cerrando o la estén pasando en forma crítica”.
Ante este escenario, diversos sectores como los comerciantes y los taxistas han solicitado alivios fiscales o cambios operativos, como la flexibilización del Sistema de Estacionamiento Medido (SEM). Al respecto, el mandatario confirmó que se están evaluando propuestas: “Estamos trabajando con todos los sectores para ver cómo podemos trabajar juntos para paliar esta crisis, que es una de las más fuertes de los últimos años”.
