El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que todavía no existe un acuerdo de paz con Irán, aunque reconoció que las negociaciones entre ambos países “avanzan bien”. De todas maneras, dejó en claro que Washington no aceptará un pacto que permita a Teherán controlar el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de petróleo.
“Todavía no estamos satisfechos”, sostuvo Trump al referirse a las conversaciones diplomáticas. Además, remarcó que las negociaciones no contemplan ni el levantamiento de sanciones económicas ni la entrega de fondos al régimen iraní.
Horas antes, medios estatales iraníes habían informado que ya existía un borrador de entendimiento entre ambas potencias. Según esa versión, Irán se comprometía a restablecer el tráfico marítimo en Ormuz en menos de un mes, mientras que Estados Unidos retiraría parte de sus fuerzas militares y aliviaría el bloqueo en la zona. Sin embargo, la Casa Blanca desmintió esos términos y habló de “líneas rojas” fijadas por Trump.
En paralelo, el conflicto también escala en el frente entre Israel y Hezbolá. El ejército israelí declaró “zona de combate” todo el sur del Líbano y ordenó a cientos de miles de personas desplazarse hacia el norte del río Zahrani ante posibles ataques inminentes.
Además, Israel confirmó bombardeos sobre “centros de mando” de Hezbolá en la ciudad de Tiro, una de las más pobladas del país. La ofensiva se suma a las evacuaciones masivas ordenadas en las últimas horas y aumenta el temor a una guerra regional de mayor escala.
