“No presionarán a los ricos”, dijo el concejal comodorense de Chubut Somos Todos, quien alegó que demasiado tiempo se tomaron los gremios oficialistas para salir en defensa de los salarios de los trabajadores representados.
“El pago de un impuesto por percibir un sueldo de trabajador no debiera soportar la especulación del gobierno nacional. Sin embargo se dilata el tratamiento del impuesto a las Ganancias mientras se continúa cobrando. Y así se juega, casi de modo perverso, entre las paritarias y el impuesto, la inflación y el creciente costo de vida en el país”, señaló Darío Espinosa.
“Lamento profundamente que los diputados y el senador del FPV no digan una sola palabra con respecto a esta opresión al trabajador. Y si en algún momento hicieron mención no se sintió que su efecto fuera sensible, al menos no tanto como para que se enojara el poder central”, opinó el concejal.
Espinosa indicó que varios gremios en conjunto han hecho una invitación pública convocando a funcionarios y a otras organizaciones en el Concejo Deliberante para analizar la aplicación del impuesto a las ganancias en los trabajadores. “Organizaciones gremiales comprometidas y otras organizaciones sociales exponen vehementemente la necesidad de eliminar el impuesto a los trabajadores que perciben un sueldo medio. Da vergüenza escuchar a funcionarios oficialistas argumentar que ganar 16 mil pesos brutos es un excelente sueldo, que es justo que se le descuenten 1300 pesos. Deben vivir en otro país, o en otra ciudad que no es Comodoro. O serán los mismos que comen con 6 pesos”, argumentó.
Después de nueve meses de las elecciones de 2013 en las que se anunció y se implementó la suba del mínimo no imponible, se descubre hoy que aquella modificación quedó diluida por la inflación y los acuerdos paritarios. Por eso Espinosa declaró que la medida fue un “anuncio electoralista de los más engañosos”. “Nunca se pretendió defender el bolsillo del trabajador, sino amenguar la derrota electoral. La modificación no se debe realizar al impuesto a las ganancias sino al sistema tributario o, mejor, al laboral o previsional. O sea, un trabajador de ingreso medio y los jubilados -exceptuando a los de privilegio, por supuesto- no debieran pagar un centavo de impuesto directo”.
El concejal del Bloque Chubut Somos Todos coincidió con las apreciaciones que ubican al gobierno en un tránsito difícil hacia la culminación del período. “Las incertidumbres financieras de las políticas nacionales hacen inferir que el impuesto a las Ganancias aplicado a cada vez más trabajadores, no se moverá un solo centavo o una sola décima de índice. No hay fondos, y para conseguir algo no lo obtendrán de exigir impuestos a los ricos o de investigarlos impositivamente; se les meterá mano a los trabajadores. Una fórmula bien liberal o proteccionista de los grupos económicos de siempre. No debiéramos esperar algo mejor, porque hasta ahora no lo han mostrado ¿por qué lo harían a apenas un año y medio de entregar el poder político formal?”, concluyó.
