Vivian Salas, representante del Colegio de Farmacéuticos, advirtió sobre las consecuencias sanitarias de la caída en las ventas y el peligro de interrumpir tratamientos crónicos.
En un escenario de alta incertidumbre sanitaria, el Colegio de Farmacéuticos local manifestó su preocupación por la falta de vacunas antigripales en la región. Según explicó Vivian Salas, la escasez afecta tanto al circuito de jubilados como al canal privado, justo en los meses clave (abril y mayo) donde la inmunización es fundamental para enfrentar las cepas más peligrosas antes del frío intenso.
Salas detalló que el envío de remesas por parte de PAMI este año ha sido sensiblemente menor a lo habitual. «PAMI está enviando pocas unidades ahora; hay gente que esperaba una remesa más y no llega», señaló. El problema se traslada también a las farmacias particulares, donde las droguerías no cuentan con stock para reposición: «Nosotros agotamos nuestra previsión anual, quisimos hacer reposición y ya no había en ninguna marca».
El descalce financiero de PAMI
Más allá del faltante de insumos, las farmacias enfrentan una presión económica creciente debido a los atrasos en los pagos de la obra social de los jubilados. Salas indicó que, si bien el sistema paga por quincena, los atrasos se han acumulado por meses, generando una deuda que impide a las farmacias cumplir con sus propios proveedores.
«Esto te descalza financieramente. Vos quedás debiendo a la droguería hasta que recibís el pago de PAMI, pero como va atrasado, tu deuda crece. Es un dinero que es tuyo y está en el sistema, pero no podés acceder a él para pagar impuestos, personal o profesionales», denunció la farmacéutica.
Cabe recordar que el 40% de los medicamentos en Argentina se mueven a través de PAMI, atendiendo a una población que suele estar polimedicada por diversas patologías concurrentes.
Caída en las ventas y riesgo sanitario
Uno de los puntos más alarmantes del diagnóstico de Salas es la baja en la dispensa de medicamentos, un fenómeno que suele ser el último eslabón de la cadena de consumo que la gente resigna. La caída tiene múltiples causas: desde los despidos que dejan a las personas sin obra social —derivándolas al saturado sistema público— hasta la imposibilidad económica de afrontar el costo particular.
«Es muy preocupante porque la gente está estirando la medicación o directamente deja de tomarla», advirtió Salas. Esta interrupción de tratamientos para la presión o la diabetes supone un costo sanitario futuro mucho mayor. «Asegurar la medicación para la población es una inversión, no un gasto», subrayó.
Campaña de vacunación en riesgo
Desde el sector insisten en que la vacunación debe realizarse ahora para que el organismo genere protección antes de los meses álgidos de invierno. Actualmente, para acceder a la vacuna por PAMI, los mayores de 65 años acceden directamente en farmacias habilitadas, mientras que los menores de esa edad con patologías de base deben presentar prescripción médica. Sin embargo, sin la llegada de nuevas remesas, el acceso a la inmunización permanece bloqueado para una gran parte de la población de riesgo.
