El exceso de horas de trabajo de operarios, motivaron que la Sociedad Cooperativa Popular Limitada aplazara hasta hoy el recambio de la segunda de las tuberías fisuradas en el tramo del principal acueducto que abastece a Caleta Olivia. El aporte de los acuíferos de mesetas es insuficiente y el municipio tuvo que volver a poner en vigencia la emergencia hídrica.
Según publica diario Patagónico, la restante rotura del ducto que se produjo el viernes por la tarde cuando se reanudó el bombeo hacia Caleta Olivia, se detectó muy cerca de la zona urbana de la localidad, en cercanías de la abandonada Casa del Consejo Agrario.
Esta tubería de 600 milímetros de diámetro pudo ser cambiada en las primeras horas de la tarde de ayer con la celeridad que caracteriza a los equipos de operarios y maquinistas de Servicios Públicos de Santa Cruz que ya tienen prácticamente mecanizado este tipo de maniobras.
Sin embargo, habría que ver el gesto adusto del gerente distrital de la empresa Servicios Públicos, Claudio Olivares, cuando alrededor de las 11, el ingeniero Rodolfo Calo, jefe del área Recursos Hídricos de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, le informó que recién hoy se podrá reemplazar la averiada en la zona de La Herradura, la cual tiene un diámetro de 450 milímetros.
Se disparó la emergencia
La ingrata noticia llegó poco después a oídos del intendente José Córdoba quien se hallaba en El Calafate acompañando a la presidente Cristina Fernández de Kirchner en la celebración de un nuevo aniversario del bautismo del Lago Argentino e inauguración de obras del interconectado eléctrico nacional.
El jefe comunal dispuso en forma inmediata que volviera a ponerse en vigencia el decreto que establece la emergencia hídrica para la ciudad del Gorosito, la que en rigor se denomina “emergencia por provisión de agua potable” ya que la ordenanza fue aprobada con esa modificación por el Concejo Deliberante.
Como fuera, en la práctica esa delicada situación ya había sido anticipada por Diario Patagónico en su edición de ayer, habida cuenta de las angustiantes circunstancias que estaban afrontando toda la comunidad.
Hay que señalar que el aporte de los acuíferos de mesetas, no son suficientes para atender los requerimientos de una población estimada actualmente en unos 70 mil habitantes.
Pruebas claras de ello eran la baja presión que había en el cargadero municipal ubicado en el barrio Unión, la advertencia de autoridades del Hospital Zonal de presentar una acción de amparo ante la justicia si no se proveía agua al nosocomio y los padecimientos de cientos de personas que acudían a una canilla del estadio municipal que se había transformada en “comunitaria”.
Por otro lado, la falta del vital elemento se hizo sentir en hoteles, restaurantes, baños de estaciones de servicio y otros sitios privados y públicos, por lo cual ya es un hecho que mañana se suspenderá el inicio de actividades docentes en escuelas provinciales.
