“Así te roban en Palermo: abrieron un local que vende ropa hecha con trapos”. La polémica no tardó en viralizarse y desatar todo tipo de comentarios en redes sociales. Con repasadores estampados o blancos, con guardas azules y rojas. Y también con trapos rejilla: la firma Trapo da que hablar por sus chombas, pantalones y sacos confeccionados con estos textiles domésticos que así cambian de función: de limpiar mesadas a vestir públicos atraídos por la novedad.
“Te ponés un saco hecho de repasadores con flores amarillas, verdes y naranjas y seguro te llevás todas las miradas del evento”, dice Mariano Contreras, el diseñador detrás de la marca del revuelo en redes. Tiene 41 años y hace 10 que vive en Choele-Choel, en Río Negro, a 944 kilómetros del local que abrió en el corazón de Palermo. Inspirado en su abuela Irene, que cosía y arreglaba ropa en esa ciudad donde pasó la infancia, Contreras ahora confecciona “ropa distinta, innovadora, que te hace sentir el más copado del mundo”.
Mientras la industria textil cae en picada por la apertura de las importaciones, Trapo plantó bandera en Fitz Roy al 2200, con una consigna: “El miedo de la moda”. Desde que abrió, en marzo de este año, la vidriera despliega distintas colecciones, publicó La Nación.
Shorts y chombas para hombres, pantalones unisex, vestidos, sombreros tipo piluso, alpargatas, trajes de novia y bombachas de campo. “Se viene la tendencia ecuestre”, afirma el diseñador. Llegar a Palermo es el resultado del camino recorrido por Trapo, que nació hace más de dos años en el corazón de la Patagonia.
Contreras es productor audiovisual, estudió en la Universidad del Cine (FUC). Varias de las películas en las que se involucró se proyectaron en festivales internacionales. Plan B, Ausente y Mariposa (de Marco Berger), se vieron en Berlín y San Sebastián.
Entre grandes fiestas y roces con personalidades de todo el mundo, el equipo de producción se intercambiaba vestuario para ir a estos eventos “un poco disfrazados, empilchados nosotros con la ropa de las chicas y ellas, con nuestros sacos”, recuerda. Fue en ese marco que nació la frase “El miedo a la moda”, que hoy acompaña el nombre de la marca.
