La tensión volvió a sentirse en los mercados argentinos. El riesgo país ssuperó los 800 puntos, las acciones locales registraron fuertes pérdidas y el dólar oficial alcanzó un nuevo máximo anual.
El indicador que elabora JP Morgan subió 2,3% este lunes y cerró en 805 puntos básicos. De esta manera, acumuló un incremento de 41% en lo que va del año. Es la primera vez en 2026 que el índice supera la barrera de las 800 unidades.
En el mercado cambiario, el dólar oficial avanzó $5 y terminó la rueda a $1565, su cotización más alta en 2026. En tanto, el segmento mayorista cerró en $1545,50, $ 11,50 arriba del cierre del viernes pasado, según consignó el operador Gustavo Quintana.
En Wall Street, los ADR de empresas argentinas registraron fuertes pérdidas, con bajas de hasta 13%. Los retrocesos más pronunciados fueron los de Irsa, que cayó 12,8%; Cresud, con una baja de 8,1%, e YPF, que perdió 6,8%.
Los factores que mira el mercado
La tensión en los mercados se da en un contexto de tensión internacional, ya que este martes se desarrollarán las elecciones de medio término en Estados Unidos, sumado a un contexto que ya venía afectado por los comicios en Brasil.
Al factor externo también se suman cuestiones locales. La incertidumbre sobre el escenario político y la falta de definiciones electorales se combinaron con la cautela de los inversores y marcaron la jornada financiera.
Para el analista financiero Gustavo Ber, la falta de definiciones sobre el armado político de cara a las próximas elecciones continúa condicionando las expectativas del mercado. “El escenario electoral sigue sin definiciones de las principales fuerzas, con epicentro por estos días en el rol de Patricia Bullrich dentro del Gobierno, el de los gobernadores en la estrategia electoral y las posibilidades del peronismo de ir unido”, señaló.
El especialista advirtió que, si bien esas decisiones tienen relevancia para los inversores, algunas podrían demorarse hasta marzo. Por eso, consideró que, por el momento, el mercado seguirá atento a las señales que permitan anticipar cómo se configurará el escenario político.

En ese contexto, Ber destacó que el tratamiento de la reforma electoral en el Congreso se convertirá en una instancia relevante para observar los movimientos de las distintas fuerzas políticas y conocer sus posiciones.
Después de un octubre con saldo positivo de compras para el Banco Central, una de las principales incógnitas de los inversores es si la autoridad monetaria podrá sostener esa tendencia durante noviembre.
El desafío estará condicionado por dos factores: la persistente dolarización de los ahorristas y el comienzo de un período de mayor demanda estacional de dinero. Por eso, Ber sostuvo que también será importante seguir la respuesta de la política monetaria y la evolución de las tasas de interés en pesos, en un escenario en el que el comportamiento del dólar y la capacidad del Banco Central para continuar acumulando reservas seguirán bajo la atención del mercado.
