El riesgo país volvió a subir esta semana y se mantuvo por encima de los 600 puntos básicos, pese al optimismo que Javier Milei trató de contagiar a los inversores en su último viaje a Estados Unidos.
Si bien la victoria de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta presidencial de Brasil había generado una mejora en el indicador en los días posteriores a las elecciones, el efecto fue efímero para la Argentina. El riesgo país, que había logrado bajar hasta cerrar en 573 puntos el martes de la semana pasada, volvió a superar las 640 unidades este viernes.
Para explicar esa suba, los analistas remiten a factores internos y externos. Según Justina Gedikian, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen, el alza de los últimos días estuvo más relacionada con cuestiones internacionales.
“En Estados Unidos, la inflación de septiembre se aceleró y volvió a abrir la posibilidad de que la Reserva Federal suba la tasa en su reunión de fin de mes. Así, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano siguen en máximos de más de veinte años. Eso encarece el financiamiento de todos los emisores y pega más fuerte en los de mayor riesgo, como la Argentina”, explicó.
A nivel local, en tanto, desde el comité de inversiones de Criteria indicaron que la discusión por el financiamiento en los próximos años también ganó relevancia y genera incertidumbre entre los bonistas.
“La combinación de tasas internacionales elevadas, un riesgo país todavía alto y menores posibilidades de colocar deuda en dólares vuelve más exigente el Programa Financiero 2027″, detallaron los analistas de esa compañía. La ausencia de títulos en dólares en las últimas licitaciones de deuda pone dudas sobre el plan oficial que preveía recaudar US$5000 millones en el mercado doméstico.
“El desafío no está asociado únicamente al nivel de deuda, sino a la necesidad de generar suficientes dólares para afrontar los vencimientos de los próximos años. La capacidad de acumulación de reservas del BCRA y el acceso futuro al mercado de capitales seguirán siendo variables centrales para la evolución de los bonos”, agregaron.
En la misma línea, el operador financiero Gustavo Ber consideró que los niveles actuales de riesgo país se explican porque los inversores quieren conocer cuáles serán las fuentes alternativas de financiamiento a las que recurrirá el Gobierno, tras la ampliación de rendimientos que llevó a suspender las emisiones locales del Bonar a 2029 en dólares.
Cómo puede seguir el riesgo país
Esta semana, Javier Milei aseguró ante empresarios que lo escucharon en Estados Unidos que la Argentina honrará sus deudas y vaticinó que el riesgo país estará por debajo de 100 puntos el año que viene.
La visión de los analistas es más prudente. Por un lado, reconocen que el balotaje del 25 de octubre en Brasil y la decisión de tasas de la Reserva Federal prevista para el 28 de este mes podrían generar mejoras en el indicador que elabora JP Morgan, según cuáles sean los resultados.

No obstante, más allá de esos acontecimientos puntuales, ven complicado que pueda cambiar el humor del mercado de manera permanente. “Mientras las tasas internacionales sigan en estos niveles, será difícil ver una baja significativa del riesgo país. Para eso tendrían que mejorar los factores locales: que la actividad rebote, que la inflación local retome la baja y que el BCRA sostenga las compras. A eso se suma laprima electoral de cara a 2027, que seguiría pesando sobre los bonos a medida que se acerquen las elecciones”, cerró Gedikian.
