El Glaciar Perito Moreno, uno de los principales íconos naturales de la Argentina, dejó atrás su histórica estabilidad y comenzó a retroceder a un ritmo que genera preocupación en El Calafate, donde el turismo depende en gran parte de su presencia imponente.
En apenas 97 días, entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, perdió 0,8 km² de superficie. Se trata de una cifra inédita por su magnitud y velocidad reciente; representa el 25% de todo lo que había retrocedido en los últimos 15 años.
El dato, difundido por Glaciarium, sintetiza una tendencia más amplia. El frente del glaciar se alejó hasta 420 metros de la Península de Magallanes, una distancia sin registros similares en los últimos años y que modifica uno de los principales puntos de observación para los visitantes.
En El Calafate, donde la actividad económica gira en torno del turismo, el fenómeno no genera un impacto inmediato, pero sí empieza a preocupar. El interrogante no es la desaparición del glaciar, sino cómo puede cambiar la experiencia que hoy atrae a miles de turistas cada año.
