Este lunes por la mañana, la Municipalidad, a través de la Secretaría de Control Urbano y Operativo, llevó adelante la demolición de una vivienda usurpada, ubicada en la calle Benito Lynch al 1000. El lugar además contaba con distintas habitaciones contiguas que eran ocupadas por las personas denunciadas.
Con la intervención de las autoridades locales, se facilitó la maquinaria pesada necesaria para derribar la estructura y evitar que nuevos ocupantes se instalen en el sitio. De esta forma, se demolió la edificación, dejando el predio vacío para que la dueña decida su uso futuro.
Al respecto, el secretario de Miguel Gómez, quien supervisó los trabajos en el lugar, explicó que “a raíz de una medida judicial, y a pedido de la dueña del lugar que aducía que estaba cansada de las usurpaciones por parte de delincuentes que utilizaban el lugar como aguantadero, en colaboración llevamos adelante el operativo”.

Sobre la situación judicializada que se extendió por 6 años, el funcionario detalló que, según las denuncias, “el inmueble estuvo ocupado por distintas personas de mal vivir que tenían tomada la casa, que se dedicaban a la venta de sustancia estupefaciente y robaban en el vecindario”.
En tanto, en alusión al procedimiento que se realizó, Gómez, destacó que “esta medida busca restaurar la seguridad y tranquilidad de los vecinos, quienes sufrían por la presencia de delincuentes en la zona”, al tiempo que acentuó que “la colaboración gubernamental permitió resolver un conflicto legal y social que se había extendido por largo tiempo”.
