Si hay positividad, se suspende la lactancia y se ingresa al recién nacido a Neonatología por 24 horas para monitorear el Síndrome de Abstinencia Neonatal mediante el Test de Silverman, dado que los casos, especialmente en adolescentes, son frecuentes.
La doctora aclaró que el equipo médico solo interviene en la salud clínica del bebé, y que las derivaciones a servicios sociales o de protección para decisiones sobre la custodia o separación familiar son competencia de otras áreas.
Ante un incremento en los casos de recién nacidos con exposición a sustancias, la Dra. Elena Acosta, Jefa de Neonatología del Hospital Regional de Comodoro, detalló los estrictos protocolos que se aplican para garantizar la salud de los bebés y el cumplimiento de las normativas. La Dra. Acosta confirmó que, ante antecedentes de consumo materno, se solicitan tests toxicológicos en orina tanto a la madre como al recién nacido.
El punto crítico del protocolo se activa si alguno de los dos da positivo. En estos escenarios, se suspende inmediatamente la lactancia materna y el bebé es ingresado a la unidad de Neonatología (NEOLB) por un mínimo de 24 horas. «Esto es para ver que el bebé no tenga síndrome de abstinencia», explicó Acosta, señalando que se utiliza el Test de Silverman para evaluar parámetros vitales como frecuencia cardíaca y respiratoria, además de signos de irritabilidad, bostezos excesivos, apneas o convulsiones.
La discrepancia entre madre y bebé
La doctora abordó la situación clínica más compleja: cuando la madre da negativo en el test, pero el bebé resulta positivo. Acosta explicó que esto puede ocurrir debido a que «el metabolismo persiste hasta 15 o 20 días en los bebés», incluso si la madre no consumió recientemente. Las consecuencias clínicas graves que han llegado a observar incluyen convulsiones, hipoglucemias, hemorragias, apneas y, en casos extremos, paro respiratorio.
Rol limitado del equipo médico y derivación a autoridades
La Dra. Acosta enfatizó que la intervención del equipo médico es estrictamente clínica: «Nosotros los médicos solamente vemos la parte clínica del bebé. No tenemos injerencia en ninguna otra cosa.» Respecto a la judicialización o separación familiar, la jefa de Neonatología aclaró que ellos solo dan aviso al Asistente Social, quien se encarga del resto de los procedimientos legales y de protección. La decisión final sobre la separación del menor de su familia recae en el «servicio de protección», no en el personal médico.
