El Gobierno reforzará la seguridad de la embajada británica en la Argentina antes de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra. En Nación aseguran que el operativo será de “gran magnitud” y que incluirá vallados, custodia especial y un monitoreo desde el Ministerio de Seguridad.
El Ejecutivo tomó la decisión por el componente simbólico del partido, atravesado por la rivalidad futbolística, el recuerdo de los cruces mundialistas y la cuestión Malvinas. “Van a tomarse recaudos como si fuera un 2 de Abril”, expresan en Nación, en referencia al dispositivo que se activa cada año por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
La Casa Rosada busca evitar incidentes frente a la sede diplomática británica y en otros puntos sensibles de la Ciudad de Buenos Aires. La instrucción oficial es redoblar la prevención antes, durante y después del partido. El dispositivo de seguridad se adaptará según el resultado del partido.
En Balcarce 50 remarcan que el operativo buscará prevenir desbordes en un contexto de alta sensibilidad pública.
El Gobierno también coordina con la Ciudad el seguimiento de los festejos que puedan producirse en el Obelisco y en zonas de alta circulación. El punto tradicional de reunión será monitoreado en conjunto por fuerzas porteñas y federales, con el objetivo de evitar daños, enfrentamientos o ataques contra edificios públicos y representaciones extranjeras.
El Ejecutivo prepara además un refuerzo en el Ministerio de Seguridad para seguir el operativo en tiempo real. La sede se ubica en un radio sensible de la embajada británica. En Nación explican que el partido fue catalogado como uno de los eventos de mayor riesgo del Mundial por la carga histórica del cruce entre Argentina e Inglaterra y por el volumen de hinchas que puede movilizarse.
La Casa Rosada sigue también el despliegue en Estados Unidos, donde se jugará la semifinal. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, detalló que el operativo en Atlanta contará con 1600 agentes policiales y fue coordinado con representantes de la FIFA, el FBI, autoridades estadounidenses, fuerzas inglesas y delegados argentinos de seguridad.
En Balcarce 50 señalan que la delegación argentina participó de reuniones de coordinación en el Centro Internacional de Cooperación Policial, aunque las autoridades locales son las responsables del dispositivo en el estadio. La Argentina realizó recomendaciones sobre el manejo de hinchas, accesos, antecedentes de violencia y puntos de concentración.
El Gobierno tomó nota de que los simpatizantes argentinos e ingleses tendrán ingresos diferenciados al estadio: los argentinos por la puerta 4 y los ingleses por la puerta 3. La medida busca reducir cruces en los accesos, aunque no habrá segregación estricta de parcialidades dentro del estadio.
El Ejecutivo también sigue la aplicación de restricciones sobre banderas, carteles y camisetas con mensajes políticos o provocativos. Monteoliva aclaró que no podrán ingresar elementos con contenido político, racial o de provocación, lo que alcanza a referencias a Malvinas si son consideradas dentro de esa categoría por las autoridades del evento.
