Entre octubre de 2025 y este abril se dio un fenómeno pocas veces visto en la Argentina: transcurrieron seis meses sin que el dólar se mueva. Al momento de las elecciones legislativas, la cotización en Banco Nación rondaba los $1400 para la venta, un valor similar al que se vio en los últimos días.
La apreciación real del peso, según calculó Adcap, ronda 10% en lo que va del año. Así, el tipo de cambio real revirtió la mitad de la depreciación (de 20%) que se registró en 2025, publicó TN.
“El Banco Central está reconstruyendo el ancla cambiaria en medio de un contexto global de aversión al riesgo. Tras la sorpresa inflacionaria de enero, el Banco Central está fijando implícitamente una banda estrecha entre $1350 y $1400″, destacaron los analistas de esa compañía.
La pregunta que aparece, en este contexto, es si la apreciación del peso es equivalente al atraso cambiario. En principio, los números de exportaciones parecen ir en contra de esa teoría, con ventas al exterior de energía y productos agroindustriales en récord. En cambio, hay otros sectores que requieren un tipo de cambio más alto para funcionar correctamente.
