En una temporada de cruceros que se proyecta como una de las de mayor flujo turístico, retorna a Madryn el buque de pasajeros de mayor porte.
La Administración Portuaria de Madryn prepara un nuevo operativo para la recepción, por segunda vez en la temporada 2013-2014, del mayor de los cruceros que amarra en sus muelles, el Infinity, integrante de la flota de la naviera Celebrity Cruises y que tiene 294 metros de largo, 32 metros de ancho, 10 metros de altura y un calado de 12,8 metros.
El Infinity llegará este viernes procedente de los puertos de Buenos Aires, Montevideo y Punta del Este, en un periplo de 14 noches y 15 días por el extremo sur de América en puertos de Argentina y Chile. Desde Chubut continuará hacia el Cabo de Hornos, Ushuaia, Punta Arenas y por el Estrecho de Magallanes se dirigirá luego a recorrer los fiordos chilenos para posteriormente llegar a Puerto Montt y finalizar su itinerario en Valparaíso.
Este buque inició su segunda recorrida por estos puertos con alrededor de 2.150 pasajeros y 950 tripulantes. Para el presidente de la Administración Portuaria madrynense, el incremento global del número de recaladas que se espera para esta temporada “es producto de la calidad de servicios que se prestan a los buques a su arribo, a la de los recursos naturales y turísticos de la zona, y a la atención que recibe el turista por parte de los operadores”.
En su opinión, “esto es un conjunto de acciones coordinadas a las cuales debemos fortalecer desde el lugar que nos toca. Esa fue la manera de trabajar que nos propuso el gobernador Martín Buzzi al convocarnos para administrar estos puertos y es lo que día a día desarrollamos”, remarcó Nicocia.
En ese sentido señaló que en el muelle Storni “hemos mejorado los servicios y la seguridad en las operaciones”. En servicios, “esta Administración proyectó y concretó la renovación integral de la red de distribución y entrega de agua potable a todos los sitios del muelle, mientras que en infraestructura de seguridad concretó el retiro de las dos grúas eléctricas, en desuso desde hace casi 20 años, lo que permitirá que el Infinity, por ejemplo, opere con mayor seguridad y tranquilidad”, ya que las grúas ya no interferirán en la trayectoria de las superestructuras de los buques al momento del amarre.
