El intendente de Comodoro, Néstor Di Pierro, expresó que «este conflicto entre la empresa (Patagonia Argentina) y la provincia nos tiene como rehenes a todos y está llegando a un límite». Consideró que «la provincia tendría que haber hecho un convenio directo con el municipio, no con la empresa; ahora quedamos en el medio los usuarios y el poder concedente”.
“Este tema nació y sigue mal y no podemos encontrarle una solución sentando a todas las partes en una mesa», lamentó. Explicó que el municipio tiene muy poco margen para actuar. «Estamos medio atado de brazos». Ante el enojo de chicos y padres en la terminal por la falta de bonos, expresó: «hace una semana pedí que se haga una mesa de diálogo; no se sentó el ministro de Gobierno, vino el viceministro sin tener ningún poder de decisión de nada». Aseguró sin embargo que «estamos reunidos con el asesor letrado y el secretario de Gobierno tratando de ver cómo se va a zanjar este tema que nos tiene a todos de rehén».
Y recordó que «hace dos semanas supuestamente se había normalizado todo cuando adelantamos el subsidio para que no haya problemas en el transporte y no queden rehenes los usuarios» y precisó: «hicimos una gestión, estaba reunido con jubilados porque se había suspendido la venta, hablé con el ministro de Gobierno, Javier Touriñán un día antes del paro general y me dijo que iban a solucionar el tema y que ya había mandado todo a Economía para que se le abonen 2 millones 100 mil pesos pero que tenían un problema porque se les había caído el sistema pero que el jueves harían la transferencia», publicó hoy ADNSur.
«Nos quedamos tranquilos, el martes viajamos a Trelew. y el secretario de Hacienda, Diego Touriñán, me dijo que lo estaban llamando de la empresa porque no le habían llegado los pagos. Javier me dijo que les giraron 500 mil pesos para poner en funcionamiento el subsidio del boleto a los jubilados y le tienen que estar mandando toda la plata; le pedimos al ministro (de Economía, Ricardo) Bestene que envíen por favor la plata y dijo que les mandó 3 millones de pesos. Ahora resulta que venimos a Comodoro y no les mandaron absolutamente nada, les dieron un poco de subsidio».
«Javier me dijo el fin de semana que esta semana le girarán algo y la otra algo y estamos en el medio de este berenjenal porque la idea era pagarle a la empresa lo que le debían y después denunciar el convenio y hacer un convenio directo con el municipio que somos el poder concedente», sostuvo.
Afirmó que «son cosas distintas» y precisó que «según la empresa hace dos semanas ya llevan puesto dinero encima de lo que había enviado la provincia. Ya están los abogados trabajando. Estamos con un convenio con Patagonia que viene de la gestión anterior y tiene distintas cláusulas», recordó.
Y mencionó que anteriormente «sancionamos a la empresa y a Diadema Argentina cuando fue el tema del paro; tenemos herramientas legales que no son muchas de acuerdo al convenio firmado. Yo hice esa mesa de diálogo para ver si podíamos zanjar este tema y no tener más de rehén a la gente».
«No son sanciones de mucho dinero», afirmó y precisó que esta última «fue de 35 mil pesos por no cumplir con el servicio», por lo que no le significan nada a la empresa. Explicó que «cuando se renueve el contrato -en el 2017- hay que cambiar las cláusulas».
«La multa por un mes de tener una obra parada era de 1500 pesos», ejemplificó. «Lo que más duele es el bolsillo; si las multas le cuestan a cualquiera de las partes las cosas tendrían que funcionar de otra manera».
«Nosotros seguimos apostando al diálogo. Otra vez estamos en problemas y queremos solucionarlo. Hoy la empresa pagó sueldos, no tendría que tener problemas el servicio; hoy tenemos problemas con la venta de boletos escolares. Estoy hablando con otros intendentes y es el mismo problema que hay en toda la provincia», aseguró.
«Lo habían llevado de un padrón de 180 mil chicos que viajaban, le agregaron un 50% más evaluando la incorporación de docentes y no docentes. En un mes se vendieron 540 mil, el doble. O antes alguien pagaba el boleto y no pagaba boleto pleno o estaban mal los padrones o hay más chicos», estimó Di Pierro.
Lamentó que estas cosas pasan «cuando se toman medidas apuradas, se quieren tirar titulares en los diarios, no se trabaja juntos y no hay reglas de juego claras pasan estas cosas. No defiendo a la empresa ni al Gobierno provincial -aclaró-. La empresa se basa en el padrón del Ministerio de Educación. Aparecen alumnos que van a buscar su boleto y cuando baja la empresa la información que le pasa la provincia no están esos alumnos porque dice la empresa que la provincia le está pasando la información tarde».
«La provincia tendría que haber hecho un convenio directo con el municipio, no con la empresa, ahora quedamos en el medio los usuarios y el poder concedente. Este tema nació y sigue mal y no podemos encontrarle una solución sentando a todas las partes en una mesa», abrevió.
Explicó que el municipio tiene muy poco margen para actuar. «Estamos medio atado de brazos». Ante el enojo de chicos y padres en la terminal, expresó: «hace una semana pedí que se haga una mesa de diálogo; no se sentó el ministro de Gobierno, vino el viceministro sin tener ningún poder de decisión de nada».
El intendente aseguró que «estamos reunidos con el asesor letrado y el secretario de Gobierno tratando de ver cómo se va a zanjar este tema que nos tiene a todos de rehén».
Tarjetas
En relación con el hecho de que no pueden cargar tarjetas porque se cayó el sistema, dijo que «lo ideal sería tener todo un sistema de tarjetas y no tener que andar con dinero. Cuando uno habla con la empresa dicen que todo lo que es el padrón y venta de boletos escolares lo tiene que hacer la provincia porque no es facultad de la firma. Estamos enredados en el medio tratando de ver si podemos dejar de lado estas cuestiones que se convirtieron en personales».
