El policía baleado en Laprida está “cada día un poco mejor” y los médicos le disminuyeron la medicación, dijo su esposa Jéssica.
Precisó que sigue “estable, con los órganos medio complicados pero estable” y resaltó que los médicos disminuyeron la cantidad de drogas suministradas. “Si le hablás mueve la cabeza; dice sí o no”, resaltó la mujer.
Aclaró, en diálogo con Radio Del Mar, que Ríos “no puede hablar porque todavía tiene el respirador pero si le pregunto algo me mueve la cabeza diciendo sí o no”.
Afirmó que el proceso es muy largo. “Es el día a día. Estamos esperando que reaccione y mejore. Es muy largo y complicado”, sostuvo.
No descartó que se le realicen nuevas intervenciones quirúrgicas. “Si necesita una nueva cirugía lo suben inmediatamente”, manifestó resaltando el trabajo de los médicos del Hospital Regional. “La atención es increíble; no tengo palabras”, expresó.
