De esa manera, el Secretario de Infraestructura Abel Boyero, explicó que en la obra que se ejecuta en el Cerro Chenque, se realizará el procedimiento de gunitado, con un compuesto de agua y cemento, que evita la erosión y desprendimiento de barro y rocas, generado mayores niveles de estabilidad. Además, adelantó que se solicitará a Vialidad Nacional la ampliación de este procedimiento hacia el sector de Ruta N° 3.
Sobre el tema, el Secretario de Infraestructura, Obras y Servicios Públicos, Abel Boyero, manifestó que esta obra cuenta con un presupuesto oficial de $150.231.531,51 y en su etapa inicial comprende el movimiento de suelo de aproximadamente 1.350 mil metros cúbicos a fin de formar escalones, bajar la presión y disminuir la pendiente a efectos de estabilizar el cerro.
Asimismo, detalló que “la etapa que se encuentra en ejecución es la estabilización de las laderas donde se concretará una solución alternativa a la pensada originalmente que consistía en hidrosiembra con semillas autóctonas y la colocación de una geomembrana y un gel para mantener la humedad facilitar la germinación. Se concretaron diversas pruebas pero no prosperó”.
En esa línea, el Secretario explicó que la segunda propuesta, que es la que se efectivizará consiste en “colocar una mezcla de cemento y agua, a través de la técnica de gunitado que tiene la función de preservar el talud evitando la erosión, tanto a través del viento como en las grandes lluvias”.
Sobre su ejecución, indicó que se realizará en los sectores del cerro donde hay problemas de estabilidad, en la parte de pendiente de cada escalón donde, si bien en la parte horizontal no se aplica, se irá ensayando cada lugar en particular. “Comodoro Rivadavia, cada vez que llovía, el centro amanecía tapado de barro, por lo tanto, con las tareas que se han ejecutado, esto ya no ocurre, porque con el gunitado se garantiza que no exista ningún tipo de desprendimiento”, puntualizó.
“Se va a perforar el talud y sobre dicha perforación se colocarán anclajes a los efectos de garantizar la permanencia de esta lechada cementicia, que garantizará estabilidad a través del tiempo. Lógicamente -añadió Boyero- cambiará la estética del lugar y el color. Si bien no es tan notorio, sí se logra un cambio rotundo en el comportamiento físico”.
Por último, el funcionario aclaró que este procedimiento no requiere una inversión adicional, ya que dentro del presupuesto se contemplaban las dos alternativas ya mencionadas. “Hemos solicitado a Vialidad Nacional, entidad que financia esta obra, poder contar con la misma solución para el tramo que da hacia la Ruta N° 3. Recordemos que en el pasado -expresó- Comodoro vivió un gran desprendimiento que lo afectó enormemente y esperamos que, luego de que el año próximo se concluya esta primera etapa, se logre el financiamiento del otro tramo que continuará en 2017”, concluyó.
