El proyecto, que busca posicionar a la ciudad como un centro logístico naval de referencia nacional, ya se encuentra en su etapa final de pilotaje y prevé recibir los primeros barcos para reparación antes de fin de año.
«Lo que durante dos décadas fue un símbolo de abandono y corrupción, hoy es una realidad que dinamiza nuestra economía», sostuvo el gobernador Ignacio Torres al visitar las obras del puerto local. Con un avance del 60%, el proyecto del astillero entra en su fase crítica con el hincado de 456 pilotes y la puesta a punto de los motores del Syncrolift, fabricados totalmente a nuevo.
La inversión, que supera los 15 millones de dólares, permitirá que el puerto recupere su centralidad estratégica. Según explicó el mandatario, el complejo tendrá capacidad para trabajar simultáneamente en cinco barcos de gran porte, lo que generará un movimiento económico sin precedentes para el sector de servicios y metalmecánica de la región.
Impacto laboral y plazos
Torres confirmó que se están cumpliendo estrictamente los plazos establecidos: «En el segundo semestre ya vamos a tener los primeros barcos en seco reparándose». Además, destacó que la operatividad plena del astillero creará más de 300 puestos de trabajo directos e indirectos. Finalmente, anunció que también se reactivaron las obras habitacionales en el barrio LU4, con el objetivo de que las familias afectadas por contingencias climáticas recuperen sus hogares en el transcurso de este trimestre.
