Titi y Tato, los dos perritos que se convirtieron en el símbolo de la lucha por el dispensario local, fueron adoptados juntos
La historia de Titi y Tato quedó marcada a fuego el 9 de julio de 2025, cuando se convirtieron en el motor del recordado abrazo simbólico al dispensario. Aquel emotivo acto de unión vecinal fue el puntapié inicial de una intensa campaña de concientización y cuidado animal que hoy ve sus frutos.
«Esta adopción por dos nos llena de emociones encontradas», expresaron desde el entorno del refugio. «Los vamos a extrañar un montón; nos enseñaron que la confianza se gana con cariño, paciencia y muchos mimos».
Los proteccionistas destacaron que el logro es el resultado de un esfuerzo colectivo frente a las adversidades, haciendo una mención especial a la referente Gabriela Rasgido, a quien le agradecieron públicamente «por no bajar los brazos aunque las cosas se pongan difíciles y nos pongan 100 palos en la rueda».
