Una fuerte polémica se generó en el marco de los Juegos Evita Semifinales de fútbol femenino, luego de que un equipo quedara descalificado tras no presentarse a tiempo a disputar su partido de semifinal.
Según relató Natalia, una de las madres que acompaña al grupo, las adolescentes se presentaron desde el inicio de la competencia y disputaron los dos encuentros correspondientes a la instancia, logrando ganar ambos partidos.
Antes de retirarse, las familias consultaron en la mesa organizadora para conocer cuándo debían volver a presentarse. Allí, según su relato, les informaron que la próxima instancia se jugaría al día siguiente, alrededor de las 9 de la mañana.
Con esa información, las chicas se retiraron y continuaron con sus actividades. Sin embargo, durante la tarde recibieron el aviso de que debían presentarse a jugar en aproximadamente una hora.
“Nosotros nos presentamos en los Juegos, jugaron dos partidos y ganaron. Antes de salir consultamos en la mesa y nos dijeron que la siguiente instancia era mañana. Se retiraron y asistieron a la escuela y, a media tarde, nos avisan que tenían que presentarse a jugar”, explicó Natalia.
El inconveniente se produjo porque las integrantes del equipo se encontraban en distintos puntos y tuvieron que trasladarse de urgencia hasta la cancha. Al llegar, algunos minutos después del horario establecido, la organización decidió no permitirles disputar el encuentro debido a que había vencido el período de tolerancia.
La situación generó todavía más malestar porque, según las familias, el equipo rival se encontraba en el lugar y sus integrantes y cuerpo técnico estaban dispuestos a jugar.
“Había nenas en la cancha, el profesor del otro equipo dio el ok para jugar, pero Chubut Deportes se niega. El partido está suspendido”, sostuvo la madre.
Natalia cuestionó duramente la decisión y aseguró que la demora no se produjo por falta de compromiso de las jugadoras.
“No fue nuestra culpa que las nenas no llegaran. Me parece muy mal este gesto porque teniendo los medios y las canchas se adhieren a un reglamento cuando a las 12 de la noche nos mandaron que a las 9 se jugaba. Hay una desorganización”, manifestó.
Las adolescentes, de entre 13 y 14 años, habían atravesado distintas instancias de la competencia y se encontraban ante una oportunidad que para ellas representa mucho más que un partido: la posibilidad de continuar avanzando y conseguir un lugar para viajar a Mar del Plata.
“Las nenas han dejado todo en la cancha. Solamente quieren la oportunidad de estar acá”, expresó Natalia.
La madre también cuestionó la falta de respuestas por parte de las autoridades y aseguró que las familias permanecen en el lugar a la espera de una solución.
“Hasta que no tengamos una respuesta no nos vamos a retirar. En el fútbol femenino siempre se necesita un apoyo más y está ninguneado el esfuerzo de las nenas”, afirmó.
“Nos duele en el alma. Se desgastaron partido a partido para llegar donde llegaron. La cancha está vacía, están los árbitros, los profesores y la ilusión sigue latente. Me parte el alma ver al grupo que se esforzó tanto”, agregó.
Desde el entorno de las jugadoras sostienen que no buscan obtener ningún beneficio especial, sino que se les permita disputar el partido y definir la clasificación dentro de la cancha.
“Queremos esa posibilidad porque se ganaron estar acá. Sabemos lo que está costando porque queremos posicionar el fútbol femenino”, remarcaron.
Mientras tanto, las familias continúan esperando una respuesta de Chubut Deportes y de la mesa organizadora para saber si finalmente las adolescentes podrán disputar la semifinal y mantener viva la posibilidad de llegar a Mar del Plata.
