Una mujer de 60 años de Paraná, Entre Ríos, denunció que perdió casi $30 millones en una estafa virtual después de mantener durante más de un año una relación sentimental con un supuesto ciudadano británico. El hombre decía llamarse Michael Lawrence Williams y le aseguró que quería viajar a la Argentina para conocerla. Ella llegó a pedir préstamos para poder cubrir los gastos que él le reclamaba.
La mujer comenzó a hablar con el supuesto británico en febrero del año pasado a través de Facebook. Después pasaron a WhatsApp, donde el desconocido utilizaba un número con característica del Reino Unido. Con el paso de los meses, el vínculo tomó un tono sentimental y la víctima creyó que la relación podía concretarse en persona.
El engaño llegó cuando el supuesto novio le dijo que necesitaba dinero para obtener una autorización y poder viajar hasta Paraná. A partir de ese momento, los pedidos se repitieron y la mujer hizo varias transferencias a cuentas que le indicaban. En total, envió $29.816.400,69, según consta en la investigación.
Para reunir esa suma, la víctima sacó créditos en distintas entidades financieras, tanto bancarias como no bancarias. Estaba convencida de que el dinero permitiría concretar el viaje y el encuentro con el hombre con el que hablaba desde hacía más de un año. Pero la persona que estaba detrás de la maniobra nunca apareció.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Daniela Montangie. Los agentes de la División Cibercrimen siguieron el recorrido de parte del dinero y detectaron que una de las cuentas receptoras estaba a nombre de una mujer identificada con las iniciales D.C.M. Ese dato llevó a los investigadores hasta una casa de Concordia.
Por orden de la jueza de Garantías Gabriela Seró, personal de la División Investigaciones e Inteligencia Criminal hizo un allanamiento en una casa de la calle La Heras, en Concordia. Allí notificaron a la mujer y secuestraron tres teléfonos celulares. Los dispositivos serán sometidos a peritajes para determinar qué relación tienen con la estafa.
La sospechosa quedó vinculada a la causa como presunta coautora del delito de estafa. Por ahora, su responsabilidad no está determinada y dependerá de las pruebas que surjan de los teléfonos y del análisis de las cuentas bancarias y billeteras virtuales involucradas. La Justicia busca reconstruir quiénes participaron de la maniobra y cuál fue el destino del dinero.
El caso de Paraná tiene similitudes con otra estafa virtual que sufrió una jubilada de 70 años de General Madariaga, en la provincia de Buenos Aires. En ese caso, la víctima creyó que mantenía un vínculo con el actor estadounidense Kevin Costner y terminó transfiriendo $3.621.712,35.
La mujer había comenzado a seguir en TikTok un perfil que utilizaba el nombre del protagonista de El guardaespaldas. Cuando esa cuenta desapareció, el supuesto actor la contactó por Zangi, una aplicación de mensajería. La conversación continuó durante meses y el vínculo virtual se volvió cada vez más cercano.
El fraude quedó al descubierto cuando el falso Costner le ofreció un supuesto carnet de “Club Fan” por $3,6 millones. Incluso le sugirió que vendiera su casa para que él pudiera comprarle una propiedad en Santa Marta, California. La mujer no llegó a vender el inmueble, pero sí hizo tres transferencias entre el 19 y el 21 de mayo.
El dinero terminó en una billetera virtual de Ualá. El estafador también le envió un carnet falso para hacerle creer que la operación era legítima. La víctima demoró la denuncia hasta que encontró comentarios de otros usuarios en TikTok y descubrió que las transferencias habían sido hechas a una cuenta argentina.
La causa por esta segunda estafa quedó a cargo del fiscal Walter Mércuri, de la Unidad Funcional de Instrucción N° 8 Descentralizada de General Madariaga. Los investigadores analizan el recorrido del dinero e intentan identificar a los responsables.
