Para el juez penal José Rago, “la droga potencia negativamente todas las acciones de los jóvenes en la comisión de delitos y en su salud”. Consideró que «no estamos como sociedad preparados para eso; sería absolutamente negativo. Hay experiencias negativas en otros países que no han sido buenas». En tanto, el ministro José Glinski consideró que “es un error penalizar el consumo”.
Las declaraciones del titular del Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico), Juan Carlos Molina, sobre la presentación de un proyecto que se propone despenalizar el consumo de marihuana, tuvieron eco este lunes en Comodoro Rivadavia.
El padre Molina es responsable de la creación de varios centros de recuperación de adictos, conocidos como Casa Valdocco. Una de ellas funciona en el norte de Santa Cruz, recuerda hoy el diario Patagónico.
Una de las opiniones que se conoció ayer en el acto de ascensos de la policía fue la del juez penal José Rago, quien trabajó también en la Justicia Federal. El mismo consideró que “hay un signo y símbolo negativo. No me parece adecuado. Se habla de despenalizar prácticamente la venta de droga. No estamos como sociedad preparados para eso; sería absolutamente negativo. Hay experiencias negativas en otros países que no han sido buenas. Se habla, por ejemplo, de que las fuerzas de investigación se deben centrar en el narcotráfico; entonces se tendría que despenalizar la tenencia. De hecho, los jueces por un fallo muy antiguo, prácticamente de hace 30 años (caso Bazterrica), la tenencia de droga no la penalizan, sobre todo cuando es una tenencia escasa”.
Para Rago, “estas opiniones que están dando vuelta sobre la despenalización me parecen absolutamente negativas por el efecto que producen sobre la población y la juventud en particular, que es adonde más prende el problema de la droga que potencia negativamente todas las acciones de los jóvenes en la comisión de delitos y en su salud”.
Frente al consumo de estupefacientes en imputados de distintos delitos, Rago consideró que era una de las preguntas que se les hacía y que estos manifestaban que consumían alcohol, pero que era habitual el consumo de drogas más pesadas. “Si se piensa despenalizar algo más allá de la tenencia para consumo, es altamente peligroso para la salud de la juventud en general”, reflexionó.
Efecto social
Mientras tanto, desde la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia Javier Leal de Ibarra expresó en Radio Del Mar que “tenemos que distinguir dos cosas, lo que es la droga en lo personal y en la sociedad; legalizar o despenalizar a partir del efecto social”.
Para Leal de Ibarra, “la droga es un problema personal de cada uno que se droga; la despenalización es un tema social”. Y frente a ello sostiene que “la prohibición de las drogas no ha ayudado a disminuir a los narcotraficantes; diría lo contrario. No ha habido épocas donde haya bajado a partir de la prohibición total. En Portugal había bajado profundamente. Se corta el negocio al permitirse el consumo. La historia de lo prohibido concluye”.
Dijo desconocer los proyectos de ley que se hallan en el Congreso nacional pero sostuvo que “no despenalizaría las drogas duras, cuando menos al comienzo”. Y apuntó a analizar otras experiencias, como apuntar a la educación de los hijos y preguntarse si por la idiosincrasia actual “estamos preparados o no como pueblo para despenalizar el consumo”.
Por su parte el ministro de Seguridad, José Glinski, sostuvo luego del acto de ascenso policial que el tema “tiene que ser discutido con seriedad. La ley 23.737 es obsoleta; no está dando resultados. El consumo hay que analizarlo desde la sociedad; penalizar el consumo creo que es un error”.
El funcionario hizo referencia a otros elementos nocivos como el alcohol y los aerosoles. “Los chicos consumen y no puede ir preso ese chico por consumir aerosol o poxiran. Una cosa es la penalización del consumidor y otra es la despenalización de la sustancia”, dijo.
“El consumo es un problema, por lo que hay que analizar si lo tienen que abordar el Código Penal o las áreas de salud. Lo más importante es que se abra la discusión”, concluyó.
