Pero en la llegada al aeropuerto de Barcelona, el más pequeño llamó particularmente la atención por su reacción ante los gritos de los periodistas hacia su papá. Los cinco integrantes de la familia se bajaron del auto y se empezó a oír un tumulto de gente coreando el nombre de Messi.
Automáticamente, Ciro, de tres años, se llevó las manos a los oídos para protegerse del ruido. Su hermano más grande, Thiago, de ocho, lo tomaba de la remera para caminar al mismo ritmo.
La reacción de Ciro Messi ante los gritos de los hinchas en Barcelona
En las redes sociales, varios usuarios comentaron la escena del hijo menor de La Pulga. “Miren a Ciro Messi caminando con sus manos cubriéndose sus orejas. Pobre chico, no deberían dejar a los medios acercarse tanto”, planteó uno.
Más tarde, cuando la familia ya había llegado a París y Leo incluso había saludado a la multitud desde una ventana, Ciro volvió a demostrar un gesto de protesta. Mientras el delantero se dirigía al Hospital Americano de París para hacerse la revisión médica antes de firmar con el PSG, Antonela y los tres pequeños llegaban al hotel donde se iban a alojar unos días.
Las cámaras de televisión capturaron el momento en que los cuatro se bajaban del auto y los niños caminaron primeros, cada uno con su tablet en mano y su mamá detrás. Pero en un momento dado Ciro se quedó parado y no avanzó.
Entonces, Antonela intentó tomarlo del brazo pero el pequeño de tres años le soltó la mano algo enojado, hasta que Thiago ofició de hermano mayor y lo tomó por la espalda para empujarlo a las puertas giratorias del hotel.
Finalmente, los cuatro integrantes de la familia Messi ingresaron a su hogar provisorio en París mientras el futbolista se acercaba cada vez más al contrato que firmaría su estadía en la capital francesa al menos por dos años más.
LA NACION
