Caso Balle: Lezcano echó a su defensor particular

Por ese motivo, lo tuvo que asistir la Defensa Pública. El juicio de cesura por el homicidio de Alejandro se vio demorado en su inicio a partir de la decisión que tomó el condenado Alejandro…

viernes 17/10/2014 - 8:00
Compartí esta noticia

lezcano barillariPor ese motivo, lo tuvo que asistir la Defensa Pública. El juicio de cesura por el homicidio de Alejandro se vio demorado en su inicio a partir de la decisión que tomó el condenado Alejandro Lezcano de prescindir de los servicios de su abogado particular, Francisco Romero, por considerar que lo perjudicó con la defensa técnica.

En su reemplazo actuó la Defensa Pública, desde donde se pidió la inconstitucionalidad de la prisión perpetua reclamada por los acusadores. Para Reuter el fiscal reclamó 11 años y el querellante, 12. El tribunal resolverá hoy.

Se llevó a cabo ayer el juicio de cesura en torno a la causa que tuvo como víctima de homicidio al estudiante de Geología, Alejandro Balle, quien fue asesinado el 25 de julio del año pasado en la casa que alquilaba en Kilómetro 5, crimen por el que se condenó a Alejandro Lezcano y Santiago Reuter. El primero por homicidio criminis causa -cometer un asesinato para ocultar otro delito- y a su cómplice por la participación necesario para cometer el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego.

El tribunal estuvo presidido por el juez penal, Mariano Nicosia, e integrado por Raquel Tassello y Gladys Olavarría. Los acusadores público y privado, en tanto, fueron Adrián Cabral y Juan Carlos Smith, mientras que la modificación se produjo en la defensa del imputado que recibió la calificación más gravosa, Alejandro Lezcano, quien echó a su abogado particular Francisco Romero por considerar que lo perjudicó en el ejercicio de la defensa técnica.

A partir de esa determinación el tribunal debió nombrar un defensor de oficio y fue la defensora pública, Viviana Barillari, quien asumió la tarea.

Cesura

Una vez que se zanjaron los imprevistos se reanudó el cuarto intermedio que dictado y las partes se expresaron sobre las pretensiones punitivas, a excepción del defensor de Reuter, Miguel Angel Donet, quien no precisó monto de pena.

A su turno el fiscal general Adrián Cabral reclamó la prisión perpetua para Lezcano y el mantenimiento de la prisión preventiva hasta tanto adquiera firmeza la sentencia condenatoria, mientras que respecto a Reuter solicitó 11 años de cárcel junto al mantenimiento de la medida de prisión preventiva.

Mientras el representante de la querella, el abogado particular Juan Carlos Smith, coincidió con el acusador público respecto a la prisión perpetua de Lezcano, aunque superó la pena en el caso de Reuter, para quien ubicó como justa una condena de 12 años de prisión. Para ambos, además, reclamó el mantenimiento de la prisión preventiva.

A todo esto, la defensora pública que asistió a Lezcano adelantó que recurrirá la sentencia porque entiende que no corresponde la calificación jurídica por la cual se lo responsabilizó y solicitó que se declare su inconstitucionalidad por el artículo 14 del Código Penal. Además, pidió que se imponga una pena finita para su asistido y citó jurisprudencia de la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia.

En otro tramo de su exposición reclamó la libertad por considerar que le asiste el estado de inocencia hasta tanto no exista una sentencia firme en su contra. En forma subsidiaria, pidió que el tribunal aplique cualquiera de las alternativas previstas en el Código Procesal Penal para sustituir la medida de coerción.

Por último, tras adelantar que impugnará el fallo porque tampoco se conformó con la calificación jurídica escogida para declarar su responsabilidad, se expresó el defensor Donnet, aunque no precisó ningún monto punitivo para su asistido.

Antes de declarar clausurada la cesura, el tribunal le ofreció a los imputados la posibilidad de decir sus últimas palabras, a lo que sólo accedió Lezcano señalando que desde su punto de vista no encuadra el hecho con la calificación jurídica.

“No fui a matar para robarle, si hubiera sido así le robo hasta los tenedores y los cuchillos que había en la casa. El robo no está probado y el homicidio sí. No necesito que me arruinen tanto la vida con 25 años por la cabeza”, concluyó.

Tras escuchar a las partes y en virtud del cúmulo de pedidos efectuados que debe resolver, el tribunal dictó un cuarto intermedio hasta hoy a las 10 para dar a conocer el veredicto.

Compartí esta noticia