En el avance de la investigación del caso de Ángel López, el fiscal a cargo de la causa, Cristian Olazábal, sostuvo que no descarta la hipótesis de que la madre de la víctima, Mariela Altamirano, haya sido quien provocó los golpes que finalmente derivaron en la muerte de su hijo.
“El miércoles se inició la pericia de extracción de datos informáticos de los celulares de los acusados”, indicó el funcionario en diálogo con la periodista Lorena Maciel en Radio con Vos. Y sumó: “El fin de semana vamos a analizar qué surgen de esas comunicaciones, yo creo que puede haber variaciones en el caso”.
A su vez, reveló que durante la investigación se reunieron declaraciones que evidencian antecedentes de conductas violentas por parte de Altamirano hacia otro de sus hijos. “Respecto de Ángel no, pero sí hemos recolectado testimonios que dan cuenta que con su otro hijo habría ejercido actos de violencia”, precisó.
En ese sentido, el fiscal Olazábal explicó que la acusación inicial -que señalaba al padrastro como autor de la agresión y a la madre como responsable por omisión- podría modificarse a partir de la evidencia que surja en esta etapa. “No sería sorpresivo que haya un cambio de roles o que pueda ser de mayor intensidad el hecho que estamos investigando”, indicó.
En cuanto fue consultado sobre esa posibilidad, sostuvo: “Construimos este caso en base a indicios porque no tenemos prueba directa. Es todo inferencias que hacemos a partir de datos comprobados”, argumentó.

Según los resultados preliminares de la autopsia, Ángel presentaba más de 20 lesiones compatibles con una golpiza, lo que permitió establecer que la causa de muerte tuvo que ver con esos golpes. A partir de allí, los investigadores comenzaron a reconstruir lo ocurrido en los días previos, aunque el fiscal insistió en que es necesario analizar el contexto completo.
“Hay que hacer un análisis integral, ver la historia completa, no nos podemos quedar solo con este capítulo”, señaló.
