La empresa reitera que las conexiones clandestinas representan un delito penal y una grave amenaza para la seguridad de la comunidad. Por ello, tienen la responsabilidad legal y el compromiso de detectarlas y desactivarlas de forma inmediata.
En las últimas semanas, Camuzzi ha intensificado sus operativos de control y fiscalización, logrando desmantelar cerca de 400 conexiones clandestinas. Estas acciones se han llevado a cabo tanto de forma preventiva como a raíz de denuncias recibidas a través de la línea de atención telefónica 0800-122-0764 o por correo electrónico a [email protected].
“Las conexiones clandestinas constituyen un delito penal y la distribuidora tiene la responsabilidad legal de realizar el corte inmediato del suministro y denunciar dichos ilícitos”, agregando que además “conforman una situación de alto riesgo para la comunidad, pues son instaladas de manera irregular, con elementos no aprobados y, en muchas ocasiones, por manos inexpertas”.
Las instalaciones precarias aumentan considerablemente las probabilidades de fugas de gas, incendios, explosiones e intoxicaciones por monóxido de carbono.
Camuzzi hace hincapié en que las tomas clandestinas también son una injusticia para aquellos vecinos que pagan el servicio de forma regular y responsable. Aseguraron que los operativos continuarán en toda la ciudad.
