El Obelisco se pobló con miles de hinchas que concurrieron con banderas, camisetas y cánticos después del subcampeonato en el Mundial, pero todo concluyó de la peor manera. Hubo graves desmanes.
Decenas de violentos provocaron el domingo por la noche durante casi tres horas una batalla campal en los alrededores del Obelisco donde miles de hinchas homenajeaban a la Selección tras la derrota ante Alemania en la final de Mundial Brasil-2014 y arruinaron por completo los festejos. Como resultado de los disturbios, al menos 15 personas resultaron con heridas, más de 50 fueron detenidas y numerosos comercios quedaron destrozados.
A la par, varios móviles de televisión fueron agredidos, así como ambulancias del SAME que intentaban llegar a la zona para atender a los lesionados mientras que un reportero gráfico sufrió el robo de su cámara fotográfica a causa de los vándalos, que también rompieron los acrílicos de las estaciones del Metrobus.
Los desmanes no terminaron ahí. Los violentos se trasladaron por la avenida Corrientes y apedrearon el Teatro Broadway, robaron locales linderos e hicieron numerosas barricadas donde prendieron fuego tachos de basura.
Los ataques a sedes bancarias, bares, teatros y otros comercios ubicados en el microcentro porteño se dieron luego de que la Guardia de Infantería despejara la zona del Obelisco, con camiones hidrantes y gases lacrimógenos.
Tras ello, los inadaptados se replegaron sobre la avenida Corrientes y generaron destrozos en distintos locales. El ingreso a un bar de la zona céntrica fue violentado por los agresores, que sustrajeron bebidas alcohólicas y hasta una sombrilla y sillas, mientras otro grupo intentó romper las puertas de ingreso del Teatro Broadway.
Todo comenzó cuando un grupo de estos vándalos atacó un móvil de televisión. Luego de ello, desafiaron a la Infantería lanzándoles objetos contundentes, piedras y palos mientras los oficiales respondieron disparando balas de goma, bombas lacrimógenas y usando carros hidrantes.
La gran mayoría de las personas que se reunieron en el Obelisco se dispersaron tras el inicio de los incidentes, alrededor de las 21.30, aunque en calles aledañas seguían las caravanas de autos y muchedumbres expresando «mucho orgullo» por el seleccionado de Alejandro Sabella.
Familias con niños intentaron refugiarse en restaurantes o ingresar a los lobby de los hoteles de la zona para protegerse del efecto de las bombas lacrimógenas.
Los disturbios se extendieron por casi tres horas. Recién pasadas las cero de este lunes los efectivos pudieron controlar la zona.
