Boca se quedó con una nueva edición del Superclásico frente a River, en un partido cargado de tensión, infracciones y decisiones arbitrales que generaron controversia. El árbitro Nicolás Ramírez fue uno de los principales protagonistas de la tarde, especialmente por el manejo de las tarjetas.
Antes de los diez minutos Lucas Martínez Quarta fue expulsado tras un agarrón sobre Miguel Merentiel. En primera instancia, Ramírez dejó continuar la jugada, pero luego de la intervención del VAR decidió mostrarle la tarjeta roja al defensor de River por considerar que había impedido una ocasión manifiesta de gol.
Con el correr de los minutos, el encuentro se volvió cada vez más friccionado y las amonestaciones comenzaron a acumularse. Entre las acciones discutidas también aparecieron las protagonizadas por Lautaro Blanco y Gonzalo Montiel, con cuestionamientos sobre el criterio disciplinario aplicado durante el partido.
Más allá de las polémicas, Boca consiguió un triunfo importante frente a su máximo rival y dio un paso clave en la pelea por la tabla anual. El Xeneize se afianza en lo más alto de la clasificación y queda cerca de asegurar el primer puesto, mientras River se marcha con una derrota en un Superclásico donde el arbitraje terminó llevándose buena parte de la atención.
