Sin recorrido de recolección de residuos, con calles de greda completamente intransitables y la imposibilidad de que ingresen autos o el camión atmosférico, juntaron firmas para exigir el paso de maquinaria vial y materiales de relleno.
La zona alta del barrio San Martín, en el sector conocido como la extensión, atraviesa una crítica situación tras las recientes precipitaciones que azotaron a la ciudad. La combinación de calles sin asfaltar con un terreno arcilloso convirtió al lugar en un lodazal intransitable que paraliza la rutina diaria de familias, adultos mayores y niños que deben acudir a la escuela.
Durante una recorrida de El Comodorense Stream por el sector —específicamente en inmediaciones de calle Los Perales y pasajes contiguos sin denominación oficial— se constató cómo el barro gredoso impide la circulación de vehículos particulares e imposibilita el ingreso de servicios esenciales. Ante el estado de las arterias, los vecinos se ven obligados a dejar sus automóviles estacionados a varias cuadras de distancia, sobre la calle Antonio Miroglio, confiando en la solidaridad de otros residentes para resguardar sus medios de transporte.
«Esta es la rutina de todos los inviernos y días de lluvia. Hay mamás embarazadas y vecinos que tienen que caminar cargados con bolsas de compras y con los chicos para ir a la escuela, resbalándose a cada paso. La gente tiene que romper ladrillos huecos y tirarlos al suelo para intentar tener algo de estabilidad», explicaron desde la Lista Celeste y Blanca, espacio que impulsa una propuesta vecinalista en el barrio.
Falta de recolección, microbasurales y compromiso vecinal
A la problemática de la transitabilidad se le suma la deficiencia en los servicios públicos básicos. Al no contar con el recorrido del camión recolector de residuos en los sectores más elevados, se generan acumulación de basura y microbasurales en terrenos baldíos, situación que se agrava con la acción de los perros y la falta de bateas contenedoras.
Frente a esta coyuntura, la propia comunidad ha tenido que articular respuestas autogestionadas. Es el caso de Agustín, un vecino del sector que, ante la ausencia de prestaciones oficiales, junta la basura en bolsas de gran tamaño y la traslada por sus propios medios en su vehículo particular para mantener el predio limpio.
Asimismo, la transitabilidad nula genera serios contratiempos sanitarios: los camiones atmosféricos no pueden subir a vaciar los pozos ciegos, lo que genera un grave foco de insalubridad cuando el clima mejora y sube la temperatura.
Nota y firmas sin respuesta oficial
Ante la falta de soluciones de fondo, los residentes del sector alto impulsaron un petitorio respaldado por más de 50 firmas para solicitar formalmente el paso de maquinaria vial que nivele el terreno y el aporte de material seleccionado para rellenar las calles más afectadas.
Leandro, referente del sector y promotor de la iniciativa, señaló que las notas fueron presentadas en distintas dependencias del ámbito municipal y el Concejo Deliberante, pero hasta el momento no han obtenido respuestas concretas ni intervenciones en el territorio.«Juntamos más de 50 firmas con los vecinos de arriba y de abajo para que pasen la máquina o tiren relleno. Fuimos a la municipalidad, pasamos por vecinales y nos derivaban de un lado a otro. Dejamos la nota, pero hasta el día de hoy nadie nos dio una respuesta y la situación de las calles está cada vez peor», concluyó.
