Por otro lado, informó sobre la detección de dos transportes de carga con más de 50 mil kilos de carne no declarada en el barrio Stella Maris.
La Municipalidad de Comodoro Rivadavia, a través de la Secretaría de Control Urbano y Operativo, concretó importantes avances en materia de reordenamiento del comercio en la vía pública y fiscalización sanitaria en distintos puntos de la ciudad.
El titular del área, Miguel Gómez, confirmó la realización de una reunión clave con los referentes de los comerciantes que buscan instalarse en la zona norte de la ciudad. Durante el encuentro, se rubricó un acta acuerdo mediante la cual el Municipio fijó condiciones estrictas para el funcionamiento del paseo de compras.
«En el acta se les impone claramente cuáles van a ser las pautas que deben cumplir, principalmente la limpieza del sector, el desarrollo de las jornadas únicamente los fines de semana, la presentación de un listado preciso con el padrón de las personas que van a integrar la feria con su respectiva actividad y contar con domicilio real en la zona norte», precisó Gómez.
El funcionario detalló que el cupo fue establecido en función de la superficie previamente delimitada la semana pasada, calculando una capacidad de entre 75 y 80 feriantes. Asimismo, indicó que la propuesta cuenta con el respaldo por escrito de tres uniones vecinales cercanas y que el Municipio dispondrá de baños químicos e inspecciones permanentes en el lugar.
En cuanto al reordenamiento de «La Saladita», Gómez reconoció que se busca reestructurar la presencia de los vendedores que han extendido sus puestos hacia las inmediaciones de establecimientos educativos, con el objetivo de encauzar la actividad dentro de un marco organizado y seguro.
Millonaria infracción en el ingreso de carne sin declarar
Por otra parte, el secretario de Control Urbano se refirió a un importante procedimiento concretado por la Dirección General de Abasto en el barrio Stella Maris, donde se logró interceptar un ingreso irregular de productos cárnicos a la ciudad.
El operativo comenzó el pasado sábado al detectarse un camión con una carga de entre 25 y 26 toneladas de carne que no habían sido declaradas ante el puesto de control sanitario. Tras notificar a los responsables para que regularicen la situación, los inspectores acudieron el lunes al punto de descarga y advirtieron la presencia de un segundo transporte de carga en la misma condición de infracción.
«En total se detectó un ingreso irregular de un volumen aproximado de 50 toneladas de carne. Las actuaciones ya fueron remitidas al Tribunal de Faltas, organismo que resolverá la situación», explicó Gómez.
Respecto al destino final de la mercadería, el funcionario aclaró que el estado sanitario de la carne resulta óptimo de acuerdo a las primeras revisiones, por lo que estimó que, previo pago de las multas y la regularización del trámite de abasto correspondiente, la carga podría ser devuelta a sus propietarios.
