Efectivos de la Seccional Séptima que arribaban al Hospital Regional reconocieron a quien tenía pedido de captura desde el 30 de mayo por una causa de drogas. Tras detenerlo, quedó a disposición del Juzgado Federal.
Se trata de D.T., quien tenía pedido de captura por parte de la juez Eva Parcio. El individuo está implicado en el primero de los operativos antinarcóticos que cumplió la división de Drogas Peligrosas el 28 de mayo, publicó hoy el diario Patagónico.
Eran cerca de las 16 cuando el oficial Maximiliano Montecino, el cabo Diego Murúa y Martín Sánchez, de la Seccional Séptima, reconocieron a D.T. y con la ayuda de sus pares de la Primera lo atraparon en la avenida Yrigoyen, a pocos metros del centro asistencial.
En la causa que lo involucra hay siete personas procesadas por comercialización de estupefacientes en Comodoro Rivadavia y Esquel, y los mismos cumplen prisión preventiva.
Producto de once allanamientos efectuados en diferentes barrios de la ciudad, aquel día se secuestraron cuatro armas de fuego, 90 mil pesos, 8 kilos de marihuana, 4 “bochitas” de cocaína, una camioneta, elementos de corte y balanzas. De los detenidos, la única que no quedó bajo prisión preventiva fue una mujer que es madre de un hijo con problemas de salud.
En tanto, el 10 de junio continuaron los procedimientos dentro del operativo denominado “Apadrinados”. Esta vez la policía incautó 46 kilos de marihuana, 105 tubos de cocaína conocida como “alita de mosca” (máxima pureza) y cuatro armas de fuego. La mayor parte de la droga fue encontrada en un domicilio de Mosconi, en donde uno de los detenidos guardaba 60 panes de marihuana prensada. Ese cargamento en el mercado regional del narcotráfico está valuado en 400 mil pesos.
El dinero para comprar la droga era puesto por varios “inversores” y cuando llegaba el cargamento se realizaba la distribución.
