Estudios privados pronostican para 2017 un rojo en el intercambio de bienes entre los 3.000 y 4.600 millones, el más alto desde los USD 4.900 millones de 1998.
Mientras que la economía argentina muestra síntomas de recuperación este año, con una tasa de crecimiento esperada entre 2 y 3 por ciento, la inserción de los productos argentinos en el exterior continúa como una materia pendiente en el proceso de reactivación.
Los números del primer cuatrimestre del año exhibieron la continuidad del déficit comercial, por encima de los USD 1.200 millones hasta abril, mientras que distintos estudios privados ya anticipan que el rojo se profundizará hacia fin de año, por encima de los USD 3.000 millones. Con esta tendencia, el desequilibrio en el comercio exterior de 2017 será el más grande desde los USD 4.943,8 millones de 1998.
Un informe de Invecq Consultora Económica explica que «en la última década el desempeño de las exportaciones se vio beneficiado por dos factores que impulsaron su crecimiento en dólares: un tipo de cambio real alto, que abarataba en dólares la producción nacional, y términos de intercambio récord como consecuencias del boom de los precios internacionales de las commodities y manufacturas exportadas por Argentina, que fue ampliamente superior a la suba de precios que experimentaron los bienes importados por el país».
Este equilibrio varió de manera notable desde 2013, con un descenso de los precios internacionales de las materias primas, componente central de las exportaciones argentinas, y un palpable atraso cambiario que restó competitividad para la producción local.
«Si se descompone la dinámica de las exportaciones en precios y cantidades, se observa que las cantidades exportadas en la última década no solo no han tenido un incremento tan espectacular como el que indican los valores en dólares, sino que, por el contrario, se encuentran estancadas desde 2005», graficó Invecq.
«Es decir que el país exporta la misma cantidad de productos que hace 12 años atrás. Si por esas cantidades se reciben más dólares que antes, es sólo gracias a que los precios internacionales de los productos exportados se mantienen, aún con la caída experimentada en los últimos 4 años, por encima de los de aquella época», agregó el estudio.
