Si bien ayer el buen clima aquietó el tenso panorama que se había registrado el martes y miércoles por el temporal de lluvia y barro, anoche permanecían unas 60 personas evacuadas ya sea por inconvenientes en sus viviendas o bien porque el acceso a sus domicilios estaba cortado. También hubo casos, aunque en su minoría, de personas con enfermedades motrices que les impedían llegar a sus casas.
“Podemos decir que dentro del estado que generan estas situaciones pudimos ir solucionando las necesidades de nuestros vecinos. Nos ha llegado ya ropa, calzados, colchones así que estamos bien preparados para superar esta emergencia”, concluyó.

