Alquiler, comida y deudas: los gastos que dejan sin plata a las familias antes de fin de mes

Uno de cada cinco trabajadores en la Argentina vive bajo la línea de pobreza, según un informe del IERAL. Alquiler, recortes, changas y pluriempleo: cómo se estira el sueldo a lo largo de un mes.

jueves 08/10/2026 - 11:21
Compartí esta noticia

En la Argentina actual, tener un empleo —incluso formal y registrado— dejó de ser un pasaporte a la tranquilidad o una garantía para cubrir la Canasta Básica Total. Hoy, uno de cada cinco de los trabajadores vive por debajo de la línea de pobreza. Se trata del 22% de la población ocupada que no logra generar los ingresos mínimos para el sustento de su hogar, lo que representa a más de 4,5 millones de personas, según un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea.

Los números explican que entre los trabajadores independientes formales, la pobreza alcanza al 12,3%, mientras que en los asalariados registrados afecta al 9,7%. La erosión de los ingresos atraviesa a todas las categorías laborales, aunque se vuelve dramática en los sectores informales: allí, el 37,5% de los asalariados informales y el 40,5% de los trabajadores independientes que no están inscriptos en el monotributo, viven bajo la línea de pobreza.

Día 1: el sueldo fantasma

Cobrar los primeros días del mes genera un alivio que se evapora en cuestión de horas. La prioridad absoluta en los hogares es cancelar aquellas obligaciones cuyo atraso acarrea el corte inmediato del servicio o el riesgo de desalojo: el alquiler, la luz, el gas, el agua, las expensas y el pago mínimo de la tarjeta de crédito. Tras esa primera ráfaga de pagos, el saldo de la cuenta bancaria entra en zona de colapso.

El gasto más pesado y condicionante es el alquiler. Un informe reciente de la ONG Hábitat para la Humanidad (HPHA) reveló que el 83% de los argentinos debió reducir gastos esenciales en el último año para mantener su vivienda, un indicador que ubica al país holgadamente por encima del promedio mundial (75%).

Día 5: achicar gastos

Cuando la liquidez se agota a mitad del mes, la primera respuesta doméstica es recortar los gastos al máximo. Para amortiguar el impacto en la Canasta Básica Alimentaria (CBA), las familias apuestan a las compras comunitarias al por mayor entre hermanos o vecinos, migran masivamente hacia segundas y terceras marcas, y reducen al mínimo los servicios no esenciales.

Según el relevamiento de HPHA, el 19% de los encuestados debió limitar el uso de estufas o aires acondicionados para ahorrar energía, frente a un 7% a nivel global. En total, 8 de cada 10 argentinos reconocen que en el último año tuvieron que resignar algún consumo cotidiano.

El ajuste pisa fuerte en los rubros primarios: el 38% de las familias achicó la compra de alimentos esenciales, el 37% echó mano a sus ahorros o fondos de emergencia y un 34% tuvo que tomar decisiones drásticas, eligiendo entre pagar el techo o cubrir la comida, la indumentaria y los medicamentos.

Día 10: emprendedores a la fuerza

Cuando el recorte de gastos encuentra su límite, la única alternativa restante es multiplicar las fuentes de dinero. Y ahí es cuando la vivienda familiar se convierte en una PYME de subsistencia. Cada integrante de la familia suma un nuevo oficio: la elaboración de comida para vender por WhatsApp o redes sociales, cortes de pelo a domicilio, manicura o reparaciones del hogar.

Para sostener la mesa diaria, los hogares combinan este trabajo informal con la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Tarjeta Alimentar, préstamos de familiares o —directamente— la venta de algunas de sus pertenencias. En esa línea, los datos de Hábitat para la Humanidad confirman que el 35% de las personas debió asumir tareas adicionales o sumar horas de trabajo para afrontar los gastos esenciales.

Día 20: pluriempleo

La jornada laboral tradicional de ocho horas dejó de ser suficiente. Al terminar el turno en el empleo principal, muchos trabajadores extienden su día haciendo horas extras. Sin embargo, como ese dinero recién se cobra al mes siguiente, la necesidad de efectivo inmediato obliga a salir a buscar caja diaria en el transporte de pasajeros o el reparto mediante aplicaciones móviles.

Datos del sector y relevamientos del INDEC estiman que más de 1 millón de personas participan de la economía de plataformas en la Argentina. Una porción significativa utiliza el vehículo familiar en esquemas rotativos con sus hijos para mantener la unidad activa durante la noche. La falta de descanso y las jornadas interminables se convierten en la regla para evitar caer en la indigencia.

Día 30: raspar el fondo de la lata

En los días previos al nuevo cobro, el saldo en los bancos y en las billeteras virtuales queda en cero. Es el momento en que se activa la red de contención comunitaria: la libreta de fiado en el almacén o la carnicería de barrio, el intercambio directo de bienes entre vecinos y los préstamos de auxilio dentro del círculo familiar. Meter la mano en la campera del año pasado y encontrar un billete suelto se vive como una pequeña victoria, aunque al sacarlo se descubra que apenas alcanza para un paquete de harina.

Relevamientos del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) advierten que, si bien se registraron leves recuperaciones respecto de los pisos de años anteriores, esto no representa un cambio estructural en las condiciones de vida de la gente. El organismo remarca que el 75% de los hogares de menores recursos sufre de un “estrés económico” persistente: la percepción incesante y desgastante de que los ingresos nunca van a alcanzar para cubrir los consumos de subsistencia.

Aparecen en esta nota:
#deudas#familias#gastos
Compartí esta noticia