Al ser demorado, se constató que no tenía licencia de conducir y que tanto él como el dueño del vehículo estaban bajo los efectos del alcohol. Como excusa, el infractor aseguró que su amigo le estaba enseñando a manejar.
Un insólito y peligroso episodio de imprudencia al volante tuvo lugar durante la madrugada de este sábado en la zona norte de la ciudad. Alrededor de las 04:30 horas, personal de la Comisaría Distrito Mosconi, que realizaba tareas de prevención, detectó un Renault Clio (dominio HMU-030) circulando de manera zigzagueante por la intersección de las calles Florencio Humpreys y Los Inmigrantes.
Al detener la marcha del rodado, los efectivos se encontraron con una situación irregular por partida doble. El conductor, identificado como F.P. (34), no poseía licencia de conducir y presentaba signos evidentes de ebriedad. A su lado viajaba el propietario del auto, F.C.S. (40), quien también se encontraba en estado de intoxicación alcohólica.
Ante el requerimiento policial, Peralta intentó justificar la situación con un argumento que sorprendió a los uniformados: aseguró que su acompañante le estaba enseñando a conducir en ese momento. Sin embargo, la supuesta «clase de manejo» se daba bajo condiciones prohibidas por la ley.
Personal de la Dirección de Tránsito Municipal, a cargo del Inspector Babazich, acudió al sitio para realizar el test de alcoholemia, el cual arrojó un resultado de 0,48 g/l de alcohol en sangre para el conductor. Cabe destacar que, aunque el vehículo contaba con la documentación en regla, se labró el acta de infracción N°13452 por la alcoholemia positiva y la falta de registro habilitante.
A pesar de las faltas cometidas, el vehículo no pudo ser secuestrado debido a la falta de disponibilidad de una grúa en ese momento. En consecuencia, el rodado fue entregado a un conductor alternativo designado por los infractores, quien se encargó de retirarlo del lugar. El operativo estuvo a cargo del Oficial Ayudante Iván Quintramán y fue supervisado por el Subcomisario Lucas Guerreño.
