La médica veterinaria del Departamento de Zoonosis, Alcira Sandoval, se refirió a un posible caso sospechoso de triquinosis y aprovechó para reforzar las medidas de prevención que permiten evitar esta enfermedad parasitaria transmitida principalmente por el consumo de carne de cerdo contaminada y mal cocida.
La profesional explicó que la triquinosis es una zoonosis causada por un parásito que puede encontrarse en la carne de cerdo y también en animales silvestres de la misma familia, como los jabalíes. En ese sentido, recordó que recientemente se han registrado casos positivos en otras regiones de la provincia vinculados a animales de caza.
«La principal medida de prevención es cocinar siempre muy bien la carne«, remarcó Sandoval, al tiempo que insistió en la necesidad de analizar las muestras de animales faenados antes de consumirlas o comercializarlas.
Las muestras que se envían para análisis suelen obtenerse de músculos específicos como el diafragma (entraña), el masetero o la lengua. En Comodoro Rivadavia, estos estudios son realizados por el área de Bromatología municipal, mientras que también pueden gestionarse a través de Salud Ambiental, en Kilómetro 4, para su posterior análisis en Trelew.
Respecto a los síntomas que pueden presentar las personas infectadas, la veterinaria indicó que suelen comenzar con trastornos gastrointestinales como vómitos y diarrea. Además, una de las características más frecuentes es el dolor muscular intenso (mialgia), acompañado en algunos casos por inflamación de los párpados y el rostro.
Sandoval destacó que la prevención también incluye buenas prácticas de manejo en los criaderos, como la desparasitación de los animales, mantener condiciones adecuadas de higiene y evitar alimentarlos con residuos o basura, una situación que favorece la presencia de roedores y la propagación del parásito.
Aunque aclaró que la triquinosis no es una enfermedad frecuente, insistió en que los controles deben realizarse tanto en animales destinados a la venta como en aquellos criados para consumo familiar. «Muchas veces se piensa que si la carne es para consumo propio no hace falta analizarla, pero justamente ahí también es fundamental realizar el estudio«, señaló.
Además, recordó que el riesgo no solo está presente en la carne fresca, sino también en productos elaborados como chorizos, salamines, jamones y otros chacinados caseros, cuya producción suele incrementarse durante esta época del año.
Finalmente, aclaró que la enfermedad tiene tratamiento y seguimiento médico, que no se transmite de persona a persona y que los programas de atención vinculados a zoonosis ofrecen acompañamiento gratuito en estos casos.
