Salud, baile y comunidad: un espacio de Zumba que invita a mantenerse en movimiento

La actividad se realiza martes y jueves en el CPB del barrio y está a cargo de la profesora Olinda Chiguay. “Una clase aporta energía y movimiento que necesitamos a nuestra edad. Para mí es un cable a tierra y el cable a tierra de todas”, indicó.

domingo 13/09/2026 - 13:50
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Los martes y jueves por la tarde, en el Centro de Promoción Barrial (CPB) San Martín, la música, el baile y el ejercicio se convierten en una propuesta que reúne a vecinas de distintas edades en torno a un mismo objetivo: disfrutar de un momento para ellas, mantenerse activas y compartir con otras compañeras. 

Se trata de las clases de Zumba que están a cargo de la profesora Olinda Chiguay, conocida por sus alumnas como “la profe Oli”. La actividad se desarrolla de 17:00 a 18:30 y mantiene abiertas sus inscripciones para quienes quieran sumarse. El espacio forma parte de las actividades deportivas que se realizan en los CPB a través del Ente Comodoro Deportes, reuniendo a más de 100 asistentes entre taekwondo, gimnasia aeróbica, zumba y natación. 

Con diez años de experiencia al frente de clases de zumba, Olinda asegura que la actividad también representa para ella un espacio personal de disfrute. “Hace 10 años que hago esta actividad y es mi cable a tierra y el cable a tierra de todas. Las alumnas vienen a pasar un rato divertido, a sacarse toda la mala energía e irse bien positivas a su casa”, sostuvo.

En ese sentido, explicó que cada encuentro combina movimiento y trabajo físico con una dinámica recreativa que busca que las participantes puedan disfrutar de la actividad. Actualmente, además de las coreografías, las clases incorporan ejercicios con pesas y movimientos destinados a trabajar distintas partes del cuerpo. 

“Una clase aporta mucha energía, es lo primero. Aparte trabajamos todo el cuerpo. Trabajamos todo: glúteos, brazos, todo. Eso es lo más positivo que hacemos”, explicó Olinda. Pero, más allá de la actividad física, para la profesora existe otro componente fundamental: el vínculo que se construye entre quienes participan. 

Un espacio para compartir

Entre las participantes, la experiencia se repite: zumba no es solamente una clase de ejercicio, sino también una oportunidad para encontrarse, conversar, divertirse y sostener una rutina saludable.

Tere y Susana contaron que participan desde hace cinco años y remarcaron el vínculo que construyeron con la profesora y con sus compañeras. “Es hermoso compartir con nuestras compañeras, es hermosa la profesora, cómo prepara sus clases y la disposición que pone”, señalaron.

Para ellas, la actividad se transformó en un momento esperado durante la semana. “Mi hora feliz es zumba. Agradezco a mi profe”, expresó una de las participantes, entre risas después de la clase que, según reconocen, las hace “cansar y sudar”, pero también las deja felices.

La música es otro de los elementos que aparece como protagonista. Las participantes destacaron que las clases son diferentes y que la selección de canciones contribuye a que cada encuentro tenga una dinámica particular. Entre sus ritmos preferidos, mencionaron la bachata.

Judit, vecina del barrio San Martín, contó que participa de las clases desde hace varios años, mientras que Maxi señaló que concurre desde hace cinco años y que disfruta especialmente de las propuestas de la profesora.

“Es un rato para nosotras, un rato de distracción y de ejercicio que nos ayuda muchísimo a la salud”, explicó una de las alumnas, quien valoró que durante las clases se combinan baile, ejercicios de piernas y brazos y trabajo con pesas. A su vez, destacó que la propuesta es abierta y que puede ser disfrutada por personas de distintas edades. “Zumba es para hombres, para mujeres, para niños, para grandes, así que están todos invitados”, manifestó.

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