Pese a la crítica, se distanció de la denuncia por sedición que hizo Barcesat. El juez volvió a vaticinar «caos» si pierde el oficialismo en 2015 y estimó que algunos sectores «se van a tirar con todo». Y cargó contra los medios.
Convencido de que la Corte Suprema debe funcionar con un «mínimo de cinco miembros», Eugenio Zaffaroni volvió a reprochar a la oposición su compromiso de abstenerse de habilitar la votación en el Senado del pliego que presente el Ejecutivo cuando el juez deje su cargo a fin de año. A su juicio, es una actitud «institucionalmente irresponsable».
«Eso es inconstitucional, tendrían que sentarse a ver quién es el mejor y no decir ‘no, no voy a nombrar a nadie para que lo nombre el nuevo gobierno’. Si se propone un esperpento que no lo vote, pero no antes de la propuesta», reclamó.
El ministro saliente de la Corte se diferenció, no obstante, del constitucionalista afín al kirchnerismo Eduardo Barcesat, quien denunció por sedición a los senadores que firmaron ese compromiso. «No la entiendo muy bien (esa figura), lo que puede haber es no se sí una omisión de incumplimiento de los deberes de funcionario público o un acto preparatorio de incumplimiento de de los deberes de funcionario», afirmó durante una entrevista con la radio Nacional Rock.
«No me animo a pensar en tipos penales» para caracterizar esa actitud. No me gusta judicializar los problemas políticos y este es un problema político. Aquí hay un entendimiento equivocado del mandato constitucional» por parte de los legisladores de la oposición, aseveró.
Caos
Durante la entrevista, el juez advirtió una vez más que si triunfa un «proyecto político distinto» al kirchnerismo habrá «caos» en el país, «en el sentido de hacer regresar derechos de los cuales la gente está gozando en este momento, no sería tolerado». «Provocaría un caos, reacciones, protestas y todo lo que conocemos y a lo largo de nuestra historia lo hemos sufrido», remarcó.
Consultado sobre cómo vislumbra el clima en el marco de la campaña con vistas a las elecciones generales, Zaffaroni estimó que «va a ser un año que es posible que involucre a algunos sectores que se van a tirar con todo».
«El presidencialismo tiene ese grave inconveniente: alguien trata de tomar todo, aunque sea por un voto, y el otro trata de obstaculizar todo lo que haga», alertó. «Como año electoral, no tenemos límites éticos en lo que se tire. Va a ser un año duro», estimó.
