Ruth Lillo, vecina del barrio 30 de Octubre, denunció el derrumbe de un techo en el edificio 17, sector 2.
En este sentido, señaló: “Se nos cayó el techo del edificio 17, sector 2, del barrio 30 de Octubre. Somos cuatro los vecinos que estamos con las puertas completamente tapadas”.
“Hay una vecina que hasta el momento no salió porque no quiere dejar su departamento pero tenemos que despejar sí o sí”, dijo en diálogo con Radiocracia.
Asimismo, aclaró que “necesitamos que se acerque alguien de la Municipalidad para que vea la situación que estamos atravesando”.
“No sabemos si esto fue por el temporal o por el peso del excremento de las palomas, porque todo está lleno de excrementos, estructuras, fierros. Es algo increíble lo que nos pasó”, indicó.
En este marco, destacó que “gracias a Dios, nadie sufrió lesiones ni nada. Cuando el techo se cayó hacía 20 minutos que habíamos bajado a hacer nuestras cosas. El chico que tiene cámaras vio que pasamos nosotros y se cayó el techo, algo increíble porque sino hubiésemos quedado debajo de todo el escombro que cayó”.

“Del tiempo que yo vivo acá, hace como 10 años, el edificio nunca tuvo mantenimiento de nada. Siempre tuvimos el problema de las palomas”, indicó.
A su vez, añadió: “Una vecina nos dijo que sintió un estruendo tremendo, que se movió todo el edificio”.
“En el edificio 17 hay 12 viviendas, 4 por cada piso. Hasta ahora solo vino la Policía y Defensa Civil. Por ahora no podemos entrar porque está todo lleno de escombros, excrementos y fierros. Supuestamente ellos no dijeron que no subamos por el tema del excremento, era mucho el olor”, expresó.
“Con los vecinos de abajo ya buscamos palas y tachos, todo lo que sirva para poder limpiar, pero estamos esperando que venga que alguien de la Municipalidad”, añadió.
Finalmente, concluyó que “yo creo que ese excremento de las palomas puede haber influido en el derrumbe. Porque es mucho el que hay y también se observan muchas palomas muertas, estamos rodeados de eso. Los vecinos que estamos arriban, fuimos los más damnificados. Las estructuras de los edificios están en muy mal estado. Estamos en alerta y esperando que venga a ayudarnos gente especializada que pueda cortar fierros, madera y chapas”.
