El 20 de febrero de 2026 comenzó oficialmente la temporada de caza para la extraordinaria población de orcas de la región. En la Unidad Operativa Punta Norte, una hembra adulta, acompañada por tres de sus crías, logró capturar a un elefante marino juvenil macho que se encontraba desprevenido justo debajo del mirador público.
El evento fue registrado por Peninsula Valdes Orca Research (PVOR), un proyecto de fotoidentificación sin fines de lucro con base en la región. Esta organización se dedica a estudiar el comportamiento de estos cetáceos, los cuales se destacan a nivel mundial por utilizar la compleja técnica del varamiento intencional como método para obtener su alimento en la orilla.
De acuerdo a la información brindada por los investigadores que capturaron las fotografías, los elefantes marinos constituyen la presa preferida de esta hembra en particular. La dinámica costera actual presenta un escenario desafiante: en este momento no hay una gran cantidad de elefantes en la zona y las crías de lobo marino aún no se aventuran a ingresar al mar.
Sin embargo, el mínimo descuido del ejemplar juvenil fue suficiente para desencadenar el ataque. Tal como señalaron desde el proyecto PVOR, la distracción paga un precio muy alto en la naturaleza, un entorno implacable donde solo sobreviven los más aptos.
