La tragedia de Carina Mansilla, que viajaba con su bebé de 10 meses en el avión, es quizá el caso más conmovedor en medio de tanta tragedia.
Era una joven de Pico Truncado, que estaba con su pequeño hijo Santiago Benjamín Slopper, de 10 meses, en la capital neuquina. Tomó el vuelo porque el nene tenía un broncoespasmo.
La chica de 20 años, oriunda de Pico Truncado, Santa Cruz, había decidido tomar ese vuelo porque el pequeño comenzó con problemas respiratorios y tuvo un broncoespasmo durante una visita que realizaban en Neuquén.
Por su parte, su esposo Daniel Sloper, de 42 años, los aguardaba en el aeropuerto de Comodoro Rivadavia para volver todos juntos a Pico Truncado, donde vivía la familia.
Como no llegaba el avión, la desesperación e incertidumbre se apoderó de todos, mientras que a las 4:30 llegó la trágica noticia cuando le confirmaron la tragedia al marido, familiares y amigos de Carina que se habían reunido a la espera de tener información.
«Estamos destrozados. Ella no iba a volar, pero se venía en avión porque Benja estaba con broncoespasmo», sostuvo Viviana, la tía de la joven entre llantos, a Diario Jornada.
A partir de ese momento todo fue desolación y llanto en las familias Slopper y Mansilla, que aún no pueden creer la fatalidad que viven por estas horas.
