Una vez más, el patrimonio público de la ciudad se vio afectado por el accionar de desconocidos. En esta oportunidad, la escultura del guanaco, situada en el Paseo Costero, fue blanco de actos vandálicos que incluyeron golpes y pintadas tipo «graffiti». El hecho generó fuerte malestar en el área de Turismo, desde donde recordaron que se trata de un trabajo artístico pensado para embellecer el espacio público y que es utilizado a diario por los vecinos y turistas para tomarse fotografías.
Eduardo Carrasco, titular de la cartera, confirmó que la estructura presenta abolladuras, producto de personas que se suben a la misma, además de firmas que arruinan su estética. «Es un trabajo que costó mucho llevar a cabo. Entre todos tenemos que hacer fuerza para que esto no vuelva a suceder y se mantengan lindas», expresó el funcionario, quien lamentó que esta situación se reitere, recordando episodios similares ocurridos el año pasado con la misma obra.
Si bien el sector cuenta con cámaras de seguridad y se han realizado las denuncias correspondientes, las autoridades explicaron que resulta complejo identificar a los responsables únicamente a través de las firmas dejadas en la estructura. Por este motivo, el objetivo principal es visibilizar la problemática y solicitar a la comunidad que actúe como «guardias» de estos bienes, denunciando cualquier daño en el momento en que ocurre para evitar que sigan vandalizando tanto las esculturas como los edificios patrimoniales.
Respecto a la restauración, se informó que las reparaciones no pueden ser inmediatas ni realizadas por cualquier persona. Se debe aguardar la intervención de especialistas que evaluarán si es posible limpiar la pintura y volver a laquear la pieza para que recupere su color característico, o si los golpes requieren un trabajo de mayor complejidad técnica. Mientras tanto, la escultura permanecerá en su estado actual hasta que pueda ser acondicionada adecuadamente.
