La discusión por un posible aumento en la tarifa de taxis volvió a generar posiciones encontradas dentro del sector. Mientras algunos trabajadores consideran que es necesario actualizar los valores debido al incremento en los costos de mantenimiento, combustible y repuestos, otros creen que el contexto económico no acompaña.
En diálogo con El Comodorense Radio, un taxista con diez años de experiencia sostuvo que la situación es compleja y que cualquier decisión debe analizarse con cautela.
“Está complicado todo el aumento. Algunos quieren y otros no. Los que quieren lo plantean por los distintos costos, pero también está el problema de que la gente no dispone de dinero para poder tomar un taxi”, expresó.
El trabajador remarcó que la demanda ha bajado considerablemente y que incluso las aplicaciones de viajes “no están a full”. “La gente no tiene plata. Hay que esperar un poco para pedir el aumento de tarifas”, afirmó.
Según explicó, si bien los gastos operativos se incrementaron en el último tiempo, trasladar ese impacto directamente al pasajero podría profundizar la caída en la cantidad de viajes diarios. “Si subimos demasiado, vamos a trabajar menos todavía”, advirtió.
La situación refleja el delicado equilibrio que atraviesa el sector: la necesidad de sostener la actividad frente a los aumentos de costos y, al mismo tiempo, no perder usuarios en un contexto económico adverso.
