En sus primeras declaraciones públicas, Hernández aseguró que encontró el área ordenada, siguiendo el lineamiento de su predecesor, y que su primera semana se centró en configurar su equipo y entender las urgencias, especialmente las derivadas de la emergencia sísmica y habitacional.
El nuevo Secretario enfatizó que cualquier decisión futura, particularmente en materia habitacional, será el resultado de un trabajo estrictamente interdisciplinario que involucrará a otras secretarías municipales, la Universidad y SEGEMAR.
Al asumir su nuevo rol, trazó un panorama de gestión metódica y prudente, enfocada en la coordinación interdisciplinaria para resolver las emergencias habitacionales derivadas de los recientes desastres.
En ese marco, subrayó que su secretaría provee suelo, no casas, y que las soluciones deben adaptarse a los distintos marcos legales de las zonas afectadas (como Sismográfica, donde la tierra es pública sin mensura).
En diálogo con Radiocracia, Hernández puso en relieve la falta de intervención del Estado Nacional, lo que dificulta la celeridad, y explicó por qué no se publicitan números cerrados sobre la demanda de terrenos: la crisis económica ha disparado la necesidad, haciendo que los registros sean inestables.
El principal eje de su gestión será el cumplimiento normativo traducido en hechos materiales en la calle, a pesar del enorme desafío que implica el actual contexto económico.
“Cualquier decisión que se tome del Estado va a ser concatenada o bajo un trabajo interdisciplinar que vienen haciendo tanto las otras secretarías como también la Universidad y SEGEMAR. Por eso yo no me apuro ni tampoco quiero dar algún tipo de titular”, enfatizó.
Y destacó que el trabajo preventivo ya había identificado las necesidades en zonas de riesgo. Mencionó un censo realizado entre octubre y enero que documentó exhaustivamente a los habitantes de Sismográfica (559 personas cuantificadas), incluyendo datos sobre ingresos y condiciones de vulnerabilidad. No obstante, advirtió que las soluciones no son universales debido a las particularidades jurídicas de cada sector.
“Nos encontramos, por ejemplo, en Simográfica, con que es tierra pública sin mensura. Sin embargo, en la parte de Los Tilos, El Marquesado, e incluso en Médanos, nos encontramos con otro régimen jurídico completamente diferente. Eso hace que las decisiones, o que la decisión que se tome, no sea única”, determinó.
Además, el funcionario marcó una clara distinción en las responsabilidades del área a su cargo: “nosotros entregamos tierra, yo no entrego viviendas”. En ese contexto, señaló la dificultad generada por la ausencia del Estado Nacional en el proceso de resolución inmediata de la emergencia.
Al ser consultado sobre la cantidad de personas que solicitan terrenos públicos, Hernández fue cauto y se rehusó a dar cifras concretas, argumentando que la demanda es demasiado volátil y cambia constantemente debido a la crisis económica.
“Ese es un número que si vos lo cuantificás hoy, mañana cambia sustancialmente te soy sincero, entonces no es posible cuantificarlo porque yo te hubiese dicho antes de lo que pasa en el Simográfica yo tendría un número, hoy me cambió totalmente la variable”, ejemplificó Hernández.
Finalmente, el Secretario reveló la complejidad del trabajo diario, mencionando que mensualmente se recuperan entre 15 y 20 lotes de personas que no construyeron durante años, pero que incluso estos lotes recuperados vuelven a quedar estancados por la actual situación económica, donde la gente prioriza “llegar a fin de mes para comer”, antes que construir.
